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EXTRACTO DE UN ARTÍCULO DE JOSH AXE
DOCTORADO EN MEDICINA NATURAL,
QUIROPRÁCTICO Y NUTRICIONISTA CLÍNICO

Alrededor de un tercio de todos los adultos experimentan algún tipo de dolor en las articulaciones, principalmente en los meses fríos del año. (1) Las zonas del cuerpo más propensas a los dolores son las que cargan gran parte del peso corporal o las involucradas en movimientos repetitivos, como la parte baja de la espalda, el cuello, las rodillas, las caderas, los hombros, las muñecas y los tobillos.

El dolor en las articulaciones puede ser tan agudo con cada movimiento, que incluso actividades rutinarias como subir escaleras o levantar algún peso resultan difíciles, y esto puede terminar afectando la calidad de vida de las personas.

Ante esta situación, existen varios tratamientos naturales con los que se puede aliviar naturalmente la inflamación y el dolor, y son una alternativa segura a los medicamentos analgésicos, que muchas personas toman a diario y varias veces al día, como si de pastillas inocuas se tratara.

¿Qué son las articulaciones y por qué duelen?

Las articulaciones son los tejidos que conectan los huesos y ayudan a soportar los movimientos en todo el cuerpo. Si bien a veces puede parecer que el dolor se origina en un músculo o hueso, lo más probable es que provenga de las articulaciones inflamadas y de los tejidos blandos circundantes, aunque a veces, los dolores en los músculos o en los huesos también pueden empeorar los dolores articulares.

Causas de dolor en las articulaciones

Hay varias causas potenciales para el dolor en las articulaciones, que pueden incluir, entre otras:

  • Edad avanzada. Con el paso de los años, el colágeno –que forma el cartílago en las articulaciones– comienza a deteriorarse, por lo que es más probable que ocurran dolores.
  • Artritis. Las personas con artritis desarrollan dolor debido a procesos neurofisiológicos complejos que conducen a la generación de inflamación y, por ende, sensación de dolor.(4)
  • Uso excesivo de la articulación por movimientos repetitivos, como en el caso de los tenistas o maratonistas, por ejemplo.
  • Uso de calzado inadecuado, lo que puede desgastar las articulaciones y empeorar el dolor.
  • Mala postura, lesiones, impacto o trauma.
  • Inactividad o un estilo de vida sedentario, como pasar muchas horas al día sentado.
  • Falta de sueño, que puede contribuir a fatiga, dolor y rigidez.
  • El dolor en las articulaciones también puede empeorar si otra afección comienza a debilitar los músculos o a causar dolor en los huesos, como bursitis, osteoporosis o una fractura.

6 remedios naturales para el dolor en las articulaciones

1. Sales de Epsom

Un remedio clásico para cualquier dolor muscular o articular, es tomar un baño relajante con sales de Epsom. Con alto contenido de magnesio y sulfatos, estas sales se absorben fácilmente a través de la piel proporcionando un rápido alivio, ya que reducen la inflamación y los espasmos musculares, y relajan las zonas tensas.(5)

Agregue dos tazas de sales a la bañera llena de agua caliente y sumérjase allí durante al menos 20 minutos. De manera opcional, puede hacer compresas con sales de Epsom que deberá aplicar directamente sobre la piel. Para hacer la compresa, simplemente disuelva 1 taza de sales en 1 ½ litro de agua, y luego sumerja una toalla por varios minutos para absorber la solución. Estruje y ponga sobre la zona dolorida.

2. Calor y frío

Para el alivio inmediato del dolor en las articulaciones, dele un descanso a la zona dolorida y pruebe con un enfoque calor-frío para controlar el dolor. Ponga un guatero caliente (de agua o semillas) sobre el área afectada durante veinte minutos. De inmediato, aplique una bolsita con hielo, envuelta en un paño, durante otros veinte minutos. Intente, en lo posible, aplicar calor-frío todos los días, al menos por 15 minutos. Si tiene la zona muy inflamada, procure mantenerla elevada (dependiendo de la articulación afectada), con el fin de reducir la retención de líquido. También puede hacerse friegas con aceite esencial de menta y/o eucalipto sobre la zona inflamada, puesto que, debido a los efectos refrescantes del mentol, estos aceites reducen el calor, la hinchazón y la incomodidad, ya que se absorben directamente a través de la piel.(6)

3. Muévase y haga alguna actividad física

Los músculos rígidos a causa de la inactividad pueden causar dolor en las articulaciones o empeorar afecciones como la artritis. Por ejemplo, la tensión en los músculos de las piernas puede ser responsable del estrés adicional que se ejerce en las rodillas y las caderas, ya que los músculos débiles contribuyen a la inestabilidad y aumentan el riesgo de lesiones. Hacer ejercicio regularmente puede ayudar a fortalecer y estirar las articulaciones y los músculos afectados, mejorar la circulación y, a menudo, reducir el dolor.

Además, cuanto más fuerte se vuelven los músculos y las articulaciones, mayores posibilidades tiene la persona de mantenerse activa, sin tener que lidiar con el dolor. Preocúpese de realizar ejercicios de “bajo impacto” como la natación, la caminata, el uso de máquina elíptica y pilates, por ejemplo. Pero no tiene que comprometerse con horas de ejercicio para estar activo, puede comenzar de manera pequeña e ir aumentando la flexibilidad, la coordinación y la fuerza, sobre todo en las zonas más débiles.

4. Si aplica, baje de peso

Llevar kilos de más ejerce tensión innecesaria en las articulaciones y huesos. Si sufre de dolor en las articulaciones, o un trastorno óseo, como la osteoporosis, el sobrepeso también puede acelerar la degeneración ósea. Incluso bajar solo unos cuantos kilos puede aliviar el dolor y evitar problemas futuros. Por lo general, cuando el sobrepeso o la obesidad están contribuyendo a un problema de salud, los expertos recomiendan tratar de bajar alrededor del 5-10% del peso corporal total para ver si los síntomas mejoran.

5. Modificaciones en la alimentación

La forma más fácil de prevenir el dolor a largo plazo es un cambio en la alimentación. La inflamación crónica en el cuerpo causa debilidad, y esto, a la larga, lleva a la degeneración del tejido. Al seguir una alimentación antiinflamatoria, es probable que el dolor articular y óseo causado por la inflamación o hinchazón comience a disminuir. Los ácidos grasos omega 3 que se encuentran en alimentos como el pescado de agua fría, las semillas de chía y las nueces son excelentes para ayudar a reducir la inflamación en el cuerpo. Las frutas y verduras frescas están llenas de antioxidantes que combaten los efectos del envejecimiento. Trate de limitar (o incluso eliminar por completo) los alimentos procesados, las grasas trans y los azúcares adicionados, ya que pueden causar inflamación severa en el cuerpo.

6. Colágeno y otros suplementos útiles

El colágeno es el tipo de proteína presente en nuestro cuerpo que ayuda a construir articulaciones y mantiene fuerte el tejido conectivo. Tiene funciones esenciales tanto para la salud mental como física, incluso para mantenernos libres de dolor. Debido a que actúa como una especie de “pegamento” natural en el cuerpo, esta proteína tiene muchos beneficios, tales como apoyar el crecimiento de masa muscular, disminuir los síntomas de la artritis, curar las paredes de las arterias y del tracto digestivo, aumentar la energía y ayudarnos a recuperarnos de los entrenamientos. Nuestro cuerpo genera colágeno a partir de proteína y vitamina C. Algunas de las principales fuentes dietéticas de proteínas, son la carne de vacuno, pollo, pescado y huevo. El colágeno también está disponible en forma de suplemento, o se puede obtener naturalmente del caldo de hueso hecho en casa.

  • Enzimas proteolíticas: son una gran alternativa a la aspirina. En ciertos estudios, los atletas o aquellos con dolor en las articulaciones pudieron reducir el tiempo de recuperación –a veces hasta en un 50%– al tomar suplementos de enzimas proteolíticas, que ayudan a reducir la inflamación de forma natural y a mejorar la absorción de nutrientes/ proteínas. La bromelina es un tipo de enzima proteolítica que se encuentra en las piñas y ha demostrado reducir la hinchazón y las causas del dolor. Además, las enzimas son útiles para digerir la proteína (aminoácidos), que se necesita para crear colágeno y reparar el tejido dañado.(4)
  • Hierbas antiinflamatorias: cúrcuma, jengibre y boswellia (incienso indio): son excelentes para reducir la inflamación en todo el cuerpo. Puede tomarlos como suplementos para obtener una dosificación más concentrada, o utilizarlos en la cocina.
  • Ácidos grasos esenciales: las grasas omega 3 tienen beneficios en todo el cuerpo, ya que ayudan a combatir la inflamación. El salmón, las sardinas, la caballa y la carne de vaca alimentada con pasto son buenas fuentes de omega 3, así como las semillas de linaza, de chía y las nueces.
  • Electrolitos (como potasio y sodio): los electrolitos son necesarios para reducir el dolor muscular, controlar la retención de líquidos y ayudar con la desintoxicación. También ayudan al organismo a combatir la inflamación, llevando agua y nutrientes a las células. El potasio ayuda a eliminar los desechos y otras toxinas de las células, por lo que niveles bajos de este mineral pueden causar dolor e inflamación en las articulaciones. Las verduras de hoja verde, el camote, el plátano, la palta y el agua de coco son alimentos que tienen un buen equilibrio de electrolitos para acelerar el proceso de curación.
  • Calcio y vitamina D: los huesos y los dientes necesitan calcio, pero el cuerpo no puede producirlo naturalmente. Por lo tanto, debemos absorberlo a través de los alimentos o por medio de un suplemento. Las fuentes naturales de calcio son las verduras de hojas verdes oscuras, los productos lácteos y las almendras. Si elige tomar un suplemento, asegúrese de que, además de calcio, también contenga vitamina D, para ayudar a su cuerpo a absorber la mayor cantidad posible de este mineral. El pescado, los huevos y la luz solar son las mejores fuentes naturales de vitamina D.
  • Glucosamina: se encuentra naturalmente en el cartílago. La mejor forma de consumir glucosamina de forma natural es preparar un caldo de huesos casero. Pero también viene como suplemento, en polvo, comprimidos o líquido.

Fuente:
https://draxe.com/natural-remediesfor-bone-and-joint-pain/
*Los estudios de los números referenciales indicados a lo largo del artículo se encuentran disponibles en el escrito original, en la fuente señalada.

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