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La vitamina C es un nutriente esencial que nuestro cuerpo no puede fabricar, por lo que hay que consumirlo regularmente para prevenir su deficiencia. Y mientras esta deficiencia es relativamente rara en los países desarrollados e incluso en vías de desarrollo, debido a la disponibilidad de productos frescos y la adición de vitamina C a ciertos alimentos y suplementos, todavía afecta aproximadamente al 7% de los adultos en los EE.UU.(1), a modo de referencia.

Los factores de riesgo más comunes para la deficiencia de vitamina C son: alimentación deficiente, alcoholismo, anorexia, enfermedades mentales graves, tabaquismo y diálisis. (2,3)

Los síntomas de una deficiencia grave de vitamina C pueden tardar meses en desarrollarse, pero igual hay algunos signos sutiles que hay que tener en cuenta. Los más comunes a continuación:

 

1. Piel áspera y desigual

La vitamina C desempeña un papel clave en la producción de colágeno, una proteína que abunda en los tejidos conectivos como la piel, el cabello, las articulaciones, los huesos y los vasos sanguíneos.(4)

Cuando los niveles de vitamina C en el organismo están bajos, se puede desarrollar una afección cutánea conocida como queratosis pilaris o “piel de gallina”, que aparece en la parte superior de los brazos, muslos o glúteos, debido a la acumulación de proteína de queratina dentro de los poros.(5)

La queratosis pilaris –causada por una deficiencia de vitamina C–, aparece típicamente después de tres a cinco meses de una ingesta inadecuada de esta vitamina, y se resuelve con suplementación.(6)

Sin embargo, hay muchas otras causas potenciales de esta condición de la piel, por lo que su presencia por sí sola no es suficiente para diagnosticar una deficiencia de vitamina C.

 

2. Vello corporal enrollado

La falta de vitamina C también puede hacer que el vello crezca doblado o enrollado, debido a los defectos que se desarrollan en la estructura proteica del pelo a medida que crece.(7)

El pelo en forma de sacacorchos, es uno de los signos distintivos de deficiencia de vitamina C, pero puede que no sea obvio, ya que es más probable que estos pelos dañados se desprendan o caigan.(8)

Estas anomalías del vello corporal a menudo se resuelven al cabo de un mes de tratamiento con cantidades adecuadas de vitamina C.(9)

 

3. Folículos pilosos rojo brillante

Los folículos pilosos en la superficie de la piel contienen muchos pequeños vasos sanguíneos que suministran sangre y nutrientes al área. Cuando el cuerpo tiene una deficiencia de vitamina C, estos pequeños vasos sanguíneos se vuelven frágiles y se rompen con facilidad, lo que hace que aparezcan pequeñas manchas rojas brillantes alrededor de los folículos pilosos.

Esto se conoce como hemorragia perifolicular y es un signo bien documentado de deficiencia grave de vitamina C(7,8), que se resuelve generalmente al cabo de dos semanas de suplementación con este nutriente.(9)

 

4. Uñas en forma de cuchara con manchas o líneas rojas

Estas uñas se caracterizan por su forma cóncava y, a menudo, son delgadas y quebradizas.

Se asocian más comúnmente con la anemia por deficiencia de hierro, pero también se han relacionado con una deficiencia de vitamina C.(7,10)

Las manchas rojas o líneas verticales en el lecho ungueal, conocidas como hemorragia en astilla, también pueden aparecer durante una deficiencia de vitamina C, debido a la debilitación de los vasos sanguíneos que se rompen con facilidad.

 

5. Piel seca y dañada

La piel sana contiene grandes cantidades de vitamina C, especialmente en la epidermis o capa externa de la piel,(11)que la mantienen saludable protegiéndola del daño oxidativo causado por el sol y por la exposición a contaminantes como el humo del cigarrillo.(12,13) También promueve la producción de colágeno, que mantiene la piel con aspecto lozano y juvenil.(14)

Un consumo elevado de vitamina C se asocia con una mejor calidad de piel, mientras que las ingestas más bajas se asocian con un 10% más de riesgo de desarrollar una piel seca y arrugada.(15,16,17)

 

 

6. Moretones fáciles

Los hematomas ocurren cuando los vasos sanguíneos debajo de la piel se rompen, causando que la sangre se filtre hacia las áreas circundantes.

Cuando los moretones se producen con facilidad es un signo común de deficiencia de vitamina C, ya que la escasa producción de colágeno causa la debilidad de los vasos sanguíneos.(18) Estos moretones pueden cubrir grandes áreas del cuerpo o aparecer como pequeños puntos púrpuras debajo de la piel(7,19,20), y son, a menudo, uno de los primeros síntomas obvios de una deficiencia de este nutriente, por lo que ameritan una investigación más profunda sobre los niveles de vitamina C.(21,22,23)

 

Como las condiciones aquí descritas también puede estar relacionadas con muchos otros factores, ninguna de ellas constituye por sí sola un medio para diagnosticar una deficiencia de vitamina C.

 

7. Curación lenta de heridas

Dado que cuando hay una deficiencia de vitamina C la velocidad de formación de colágeno disminuye, las heridas se curan más lentamente.(2)

Las investigaciones han demostrado que las personas que tienen úlceras crónicas en las piernas que no se curan, presentan una probabilidad significativamente mayor de tener una deficiencia de vitamina C que las que no tienen úlceras crónicas.(24)

En casos graves de deficiencia de esta vitamina, las heridas antiguas pueden reabrirse, lo que aumenta el riesgo de infección.(7,25)

De esta forma, la cicatrización lenta de heridas es uno de los signos más avanzados de deficiencia y, por lo general, no se observa hasta que dicha deficiencia ha estado presente durante muchos meses. (26,27)

 

8. Articulaciones dolorosas e hinchadas

Dado que las articulaciones contienen una gran cantidad de tejido conectivo rico en colágeno, también pueden verse afectadas por la deficiencia de vitamina C. De hecho, ha habido muchos casos reportados de dolor en las articulaciones asociado con una carencia de esta vitamina, a menudo lo suficientemente grave como para causar cojera o dificultad para caminar.(20,21,23,28)

En personas con deficiencia de vitamina C también se puede producir sangrado dentro de las articulaciones, causando hinchazón y dolor adicional.(2) Sin embargo, ambos síntomas pueden tratarse con suplementos de vitamina C, y generalmente se resuelven en una semana.(21)

 

9. Huesos débiles

La deficiencia de vitamina C también puede afectar la salud ósea. De hecho, una ingesta baja prolongada ha sido relacionada con un mayor riesgo de fracturas y osteoporosis.(29,30,31)

La vitamina C desempeña un papel crítico en la formación de hueso, por lo que su deficiencia puede aumentar la tasa de pérdida ósea.(26) Y como los niños están creciendo y en desarrollo, sus esqueletos son especialmente susceptibles a una carencia de vitamina C.(26,32,33)

 

10. Sangrado de encías y pérdida de dientes

Las encías rojas, inflamadas y sangrantes son otro signo común de deficiencia de vitamina C, porque sin una cantidad adecuada de esta vitamina, el tejido de las encías se debilita e inflama, y los vasos sanguíneos sangran con mayor facilidad.(20)

Cuando la deficiencia de vitamina C ha sido prolongada, las encías incluso pueden aparecer moradas y podridas.(34) Y, a la larga, los dientes pueden caerse debido a las encías poco saludables y a la dentina débil, que es la capa interna calcificada de los dientes.(20,26)

 

11. Inmunidad baja

La vitamina C se acumula dentro de varios tipos de células inmunitarias para ayudarlas a combatir las infecciones y destruir los microorganismos patógenos causantes de enfermedades.(35,36)

De esta forma, la deficiencia de vitamina C se asocia con una inmunidad deficiente y un mayor riesgo de infección, incluso de enfermedades graves como la neumonía.(37,38,39)

De hecho, muchas personas con escorbuto, una enfermedad causada por deficiencia de vitamina C, terminan muriendo por una infección debido al bajo funcionamiento de su sistema inmunitario.(18)

 

12. Anemia persistente por deficiencia de hierro

La vitamina C y la anemia por deficiencia de hierro a menudo ocurren juntas. La anemia por deficiencia de hierro se caracteriza por palidez, fatiga, dificultad para respirar durante el ejercicio, sequedad de la piel y el cabello, dolor de cabeza y uñas en forma de cuchara.(40)

Niveles bajos de vitamina C pueden contribuir a la anemia por deficiencia de hierro, al reducir la absorción de hierro de los alimentos de origen vegetal y afectar negativamente el metabolismo de este mineral.(41,42,43) Por otro lado, la deficiencia de vitamina C aumenta el riesgo de sangrado excesivo, lo que también puede contribuir a la anemia.(44)

Por lo tanto, si la persona presenta anemia por deficiencia de hierro persistente durante mucho tiempo, sin causas obvias, puede ser conveniente verificar sus niveles de vitamina C.

 

 

13. Fatiga y mal humor

Dos de los primeros signos de deficiencia de vitamina C son la fatiga y el mal humor,(7,38) síntomas que pueden aparecer incluso antes de que se desarrolle una deficiencia propiamente tal.(45) Estos síntomas por lo general se resuelven después de unos pocos días de ingesta adecuada de vitamina C, o dentro de las 24 horas de la administración de suplementos en dosis altas.(45)

 

14. Aumento de peso inexplicable

La vitamina C puede ayudar a proteger contra la obesidad, al regular la liberación de grasa de las células adiposas, reduciendo las hormonas del estrés y disminuyendo la inflamación.(46)

La investigación ha encontrado un vínculo constante entre la baja ingesta de vitamina C y el exceso de grasa corporal, pero no está claro si se trata de una relación de causa y efecto.(47,48)

Curiosamente, se ha relacionado niveles bajos de vitamina C en la sangre con mayores cantidades de grasa abdominal, incluso en individuos de peso normal.(49) Y si bien está claro que, por sí solo, el exceso de grasa corporal no es suficiente para indicar una deficiencia de vitamina C, puede valer la pena examinarlo después de descartar otros factores.

 

15. Inflamación crónica y estrés oxidativo

La vitamina C es uno de los antioxidantes solubles en agua más importantes del cuerpo. Ayuda a prevenir el daño celular al neutralizar los radicales libres que pueden causar estrés oxidativo e inflamación en el cuerpo y que han sido relacionados con muchas enfermedades crónicas, incluidas las enfermedades cardíacas y la diabetes, por lo que reducir los niveles de radicales libres es probablemente beneficioso.(50,51)

Una baja ingesta de vitamina C ha sido relacionada con niveles más altos de inflamación y de estrés oxidativo, así como con un mayor riesgo de enfermedad cardíaca.(52,53)

Un estudio encontró que los adultos con los niveles más bajos de vitamina C en la sangre (aunque no tuvieran una deficiencia), tenían casi un 40% más de probabilidades de desarrollar insuficiencia cardíaca dentro de 15 años, que aquellos con los niveles más altos.(54)

 

Las mejores fuentes de vitamina C

Es términos generales, la ingesta diaria recomendada (IDR) de vitamina C es de 90 mg para hombres y 75 mg para mujeres(55) (Los fumadores deben consumir 35 mg adicionales). Y se necesita muy poca vitamina C para prevenir el escorbuto; solo 10 mg por día es suficiente, que es aproximadamente la cantidad que se encuentra en una cucharada de pimiento fresco o el jugo de medio limón.(57,58,59)

No obstante, para el tratamiento de ciertas enfermedades específicas, como el cáncer, neumonía o hepatitis, por ejemplo, los investigadores han usado dosis terapéuticas a menudo 1.000 veces superiores a la ingesta diaria recomendada, en formato inyectable, y han informado sistemáticamente excelentes resultados. Pero la literatura médica ha ignorado casi 75 años de estudios clínicos y de laboratorio en estas terapias con vitamina C en altas dosis.(a)

Las mejores fuentes de vitamina C (por taza) incluyen:(60)
  • Cereza Acerola: 2.740% del IDR.
  • Guayaba: 628% de la IDR.
  • Grosellas Negras (zarzaparrilla): 338% de la IDR.
  • Pimiento rojo dulce: 317% de la IDR.
  • Kiwi: 273% de la IDR.
  • Limón: 187% de la IDR.
  • Naranja: 160% de la IDR.
  • Frutilla: 149% de la IDR.
  • Brócoli: 135% de la IDR.
  • Perejil: 133% de la IDR.

 

Como la vitamina C se descompone rápidamente cuando se expone al calor, las frutas y verduras crudas son mejores fuentes que las cocidas.(57) Y dado que el cuerpo no almacena grandes cantidades de vitamina C, se recomienda comer frutas y verduras frescas todos los días, o acudir a la suplementación en caso de deficiencia.

 

Referencia:

(a) www.doctoryourself.com/ckorea2008.html Fuente: www.healthline.com/nutrition/ vitamin-c-deficiency-symptoms

*Los estudios de los números referenciales indicados a lo largo del artículo se encuentran disponibles en el escrito original, en la fuente señalada.

 

Encuentra este artículo en la Edición N º175 de El Guardián de la Salud Digital pinchando AQUÍ

 

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