Secretos de la abuela: Truco de emergencia para el dolor de muelas

Una mañana, mi nieta despertó con un fuerte dolor de muela y era imposible llevarla al dentista, pues tenía una importante prueba en la universidad.

Una mañana, mi nieta despertó con un fuerte dolor de muela y... seguir leyendo

Una mañana, mi nieta despertó con un fuerte dolor de muela y era imposible llevarla al dentista, pues tenía una importante prueba en la universidad. Entonces limpié con un paño húmedo un trozo de carbón, lo coloqué entre dos trozos de género y lo molí con un uslero. Apliqué ese polvo negro con el cepillo de dientes impregnado y lo pasé suavemente en el área del dolor tratando que el polvo penetrara entre los dientes. Así fue que noté que se le había caído una tapadura, de modo que traté de que penetrara en el orificio un pedacito que al mascar entró. Camino a la universidad el dolor desapareció, ella dio la prueba y después pudo ir al dentista.

Queridos todos, el carbón natural, que es el que se hace en hornos tapados donde no interviene el oxígeno, es un poderoso antibiótico que chupa siete veces su volumen y se lleva con él toda clase de toxinas y muchos minerales pesados. El único problema es que también absorbe líquidos, de modo que hay que tomar agua. Es inevitable tragarlo con la saliva, pero en  cantidades pequeñas no hace daño, sino que va desinfectando la garganta, tráquea, estómago, etc., así que se puede usar sin problemas.