Qué es la tortícolis y cómo aliviarla

La tortícolis está catalogada como un tipo de distonía, que no es más que una contracción involuntaria y prolongada de una determinada serie de músculos. En este caso, de los músculos cervicales y más específicamente, el esternocleidomastoideo.

La tortícolis está catalogada como un tipo de distonía, que no es más... seguir leyendo

MARIO VÉLIZ M.
QUIROPRÁCTICO

La tortícolis está catalogada como un tipo de distonía, que no es más que una contracción involuntaria y prolongada de una determinada serie de músculos. En este caso, de los músculos cervicales y más específicamente, el esternocleidomastoideo.
Esto hace que nuestro cuello quede ligeramente inclinado hacia un lado, provocando además rigidez muscular y dolor al intentar moverlo. Si alguna vez ha sufrido de tortícolis sabrá que puede irradiar un dolor insoportable. Cada movimiento, cada estornudo, cada paso puede significar dolor.
A menudo el dolor se extiende desde la zona del cuello hasta el hombro, e incluso por la espalda, y podemos sentir perfectamente el músculo que nos está causando dolor. Sin unas pautas adecuadas de tratamiento, la duración de esta afección puede extenderse durante días o incluso semanas, sobre todo dependiendo de la gravedad del problema.

Las causas más comunes de la tortícolis son:
•    Movimientos bruscos del cuello
•    Lesión traumática (latigazo)
•    Malas posturas al dormir
•    Lesiones musculares del cuello al nacer
•    Hernias de disco cervicales
•    Estrés o ansiedad

Solución quiropráctica
La quiropráctica ha demostrado ser muy eficaz en pacientes con tortícolis. Tras un completo examen, el quiropráctico le diagnosticará la causa de su tortícolis, y mediante ajustes vertebrales específicos y suaves movimientos, le ayudará a recuperar esa pérdida de función vertebral. Esto tendrá un efecto directo sobre los músculos de su cuello relajándolos.

Los analgésicos y antiinflamatorios pueden aliviar el dolor, pero enmascaran los síntomas en vez de incidir en el origen del problema. Con el tratamiento quiropráctico usted evitará la ingesta innecesaria de medicamentos y resolverá su problema de manera rápida y eficaz.
Algunos consejos para aplicar en casa:

Hágase un automasaje para relajar la zona, liberar la tensión y aliviar el dolor.

Para ello simplemente debemos frotarnos la zona afectada con nuestros dedos utilizando movimientos circulares. Debemos comenzar desde el cuello e irnos desplazándonos hacia donde irradie el dolor. Intente no frotarse demasiado fuerte, ya que podría empeorar el problema. Dependiendo de hacia donde irradie el dolor puede que necesite a una tercera persona que le ayude con el masaje.

Dese una ducha caliente para relajar los músculos y aliviar el dolor.

Cuando se duche le recomendamos quedarse debajo del chorro de agua todo el tiempo que pueda, haciendo que esta caiga directamente sobre la zona afectada. También es recomendable que use una manta eléctrica o almohadilla de semillas para ayudar a los músculos a relajarse y, por lo tanto, no tener que convivir todo el día con el dolor. Aplique 20 minutos y descanse. Como es obvio, evite aplicar frío de manera local.

Descanse su cuello todo lo que pueda.

Un correcto descanso junto con la adopción de una buena higiene postural para nuestro cuello es lo que más nos ayudará a acelerar el proceso de curación. Siempre que le sea posible, intente estar tumbado sobre alguna superficie cómoda, como puede serlo la cama, y recuerde reposar su cabeza en una posición correcta para aliviar tensiones.

Aplíquese una cataplasma de repollo.

Tome una hoja de repollo y aplástela con un rodillo. Caliéntela a la plancha y colóquela en la zona dolorida la mayor cantidad de tiempo posible.

 

Hágase masajes con una pasta de alcanfor y ajo.

En un recipiente pequeño, vierta algunas gotas de aceite esencial de alcanfor y mezcle con un diente de ajo machado. Con esta pasta realice masajes en el área dolorida. Si la tortícolis se debe a una contusión, puede hacer fricciones con tintura de árnica.

Tome té de orégano.

El orégano es un remedio increíble para los dolores cervicales. Beba entre dos y cuatro tazas de té hecho con orégano (una cucharada por ¼ litro de agua). Los músculos se relajarán. También puede realizar una cataplasma con hojas de orégano y un poco de agua caliente para que el líquido penetre en la zona afectada.

Hágase masajes con aceites esenciales.

Mezcle cinco gotas de aceite esencial de manzanilla y cinco gotas de aceite de eucalipto en 20 ml de aceite vegetal (oliva, girasol o maíz). Efectúe masajes con esta mezcla varias veces al día para que el cuello eleve su temperatura y el dolor se calme.

Fuentes:
-Quiropraxiacurico.cl
-Quiropracticabenet.com