¿Por qué es importante conocer la Nueva Medicina Germánica?

Compilado por Margarita Galaz
Terapeuta y relatora internacional de NMG

Con este artículo buscamos acercar a la ciudadanía a la Germanische Heilkunde, conocida en español como Nueva Medicina Germanica (NMG) o Ciencia Curativa Germánica (CCG). Una medicina con alma, basada en los descubrimientos del Dr. Ryke Geerd Hamer.

En este espacio me enfocaré en entregar esta visión en un lenguaje simple, más cercano a la biología y a las cosas que todos podemos verificar, porque todos tenemos un cuerpo donde experimentar el maravilloso proceso de autosanación. Partiré entonces explicando la importancia de la NMG.

Muchas personas piensan que la NMG es una terapia alternativa o complementaria a la medicina oficial, como aquellas reconocidas por la ciudadanía, tales como medicina china, homeopatía, biomagnetismo o Reiki. Cierto es que ellas mejoran bastante su visión de la enfermedad, pues cuidan de la persona de una forma más integral, considerando no solo la parte física, sino también psíquica y emocional. Aun así, todas estas terapias siguen en el antiguo paradigma de tener que combatir la enfermedad o los microorganismos o los desajustes. Insisten en que hay que “limpiar”, “equilibrar”, “desintoxicar” o “eliminar algo maligno” para restituir la salud.

La NMG no es una terapia alternativa, sino que es un cambio profundo del concepto de enfermedad y su tratamiento. Los descubrimientos de Hamer podrían ser los mayores descubrimientos en la historia de la medicina y, más aún, de la humanidad. Nunca antes en la historia hubo un cambio de paradigma que fuera a la raíz, dando un giro a lo que entendíamos como enfermedad.

En la antigüedad, se pensaba que la enfermedad era un castigo de los dioses por nuestro comportamiento impuro, o porque transgredíamos las leyes de la naturaleza o de los dioses. La persona debía someterse a rituales de sanación guiados por un hombre “sabio” que conocía la forma de comunicarse con los espíritus para sanarnos. Hoy en día la situación no ha cambiado mucho, pues seguimos dando una connotación negativa a la enfermedad y pensando que la naturaleza comete errores. Seguimos culpando a una causa externa como microbios o alimentos, o una causa interna, como un desajuste o los genes; incluso, pensamos que nos atacamos a nosotros mismos al hablar de enfermedades autoinmunes. Entonces, nuevamente, recurrimos a los “hombres sabios” de la vida moderna, que ya no usan la comunicación con los dioses, sino la tecnología y “el método científico”, pero que no se basa en la comprobación biológica, sino que en estadísticas y probabilidades.

Una metodología usada para los análisis estadísticos en medicina es el uso de encuestas. Por ejemplo, en caso de sospecha de que hay algunos factores de riesgo en el cáncer de próstata, se realiza una encuesta a pacientes con esta patología. Ahora, para graficar la utilidad de este método, dentro de los factores en la encuesta yo podría incluir: hábitos de alimentación, actividad física, o bien, la vestimenta. Dentro del cuestionario podría estar la pregunta, ¿de qué color son sus calcetines? Y si la mayoría de los pacientes usa calcetines azules, entonces concluiríamos que: “usar calcetines azules podría incidir en el riesgo de cáncer de próstata”. ¿Absurdo no?

Cúantos de nosotros hemos ido al médico y no hemos obtenido ningún diagnóstico certero, sino que solo posibilidades. Para aumentar la certeza, nos piden una seguidilla de exámenes que, a veces, nunca llegan a ser concluyentes y siguen las frases de “podría ser”, “no se sabe el origen” o “existe un porcentaje”. Todo esto cambia con la NMG, pues en esta medicina, la enfermedad (una vez que se han descartado las tres excepciones: intoxicación, traumatismo físico y exceso/carencia) tiene un solo origen: uno o más conflictos biológicos. Y existe una relación directa entre el órgano o tejido afectado y el conflicto vivido, esto es, 100% de certeza, incluso si se trata de una enfermedad psiquiátrica.

Gracias al Dr. Hamer y a la NMG, por primera vez en la historia de la medicina y de la biología, contamos con leyes universales; es decir, que se cumplen siempre para todos los seres vivos. Estas leyes demuestran que la naturaleza no tiene errores y que la enfermedad representa un programa biológico con pleno sentido, que tiene como objetivo mantener la vida. Hamer pudo descubrir estas leyes y entregarlas a la humanidad como un regalo que puede cambiar la historia de todos los seres humanos.

Este nuevo paradigma nos empodera, porque no solo perdemos el miedo a la enfermedad, sino que nos ayuda a mejorar la forma de relacionarnos con los demás y el entorno. Ya no culpamos a agentes externos y nos hacemos responsables de nuestra salud, pues el poder de sanación es algo que le pertenece a cada uno de nosotros.
as” en el siguiente link :

Para más información ver documental “Las 5 Leyes Biológicas” haciendo CLICK AQUÍ

Dr. Ryke Geerd Hamer