Pastillas para dormir: Un riesgo silente

Acomodamos nuestras almohadas, disponiéndonos a descansar. Ponemos nuestra mente en blanco o contamos ovejas. Utilizamos la televisión como si fuera un chupete. Giramos de un lado a otro, chequeamos el reloj. A veces no podemos conciliar el sueño. Muchas personas terminan este ritual con el uso de fármacos que, a pesar de su eficacia, entrañan un gran riesgo.

Acomodamos nuestras almohadas, disponiéndonos a descansar. Ponemos nuestra mente en... seguir leyendo

Por Paola Ramírez Vega

Acomodamos nuestras almohadas, disponiéndonos a descansar. Ponemos nuestra mente en blanco o contamos ovejas. Utilizamos la televisión como si fuera un chupete. Giramos de un lado a otro, chequeamos el reloj. A veces no podemos conciliar el sueño. Muchas personas terminan este ritual con el uso de fármacos que, a pesar de su eficacia, entrañan un gran riesgo.

El alto precio de dormir

“Pastillas para dormir” como las benzodiacepinas y su derivados, al ser consumidas en un tiempo mayor a tres meses, no sólo generan dependencia y tolerancia. Está comprobado que también producen resistencia a la insulina, ansiedad, aumento de peso, depresión, confusión, desorientación, pérdida de memoria e inestabilidad y dependencia psicológica.

La dependencia psicológica ocurre cuando el paciente asocia dormir solamente al uso de su pastilla. Si no la toma, no podrá conciliar el sueño, piensa. Éste es el primer paso a la dependencia física, que se manifiesta en el momento de dejar el fármaco definitivamente, o al retrasarse unas horas en su ingesta. Pacientes dependientes de medicamentos para dormir sufren desde sudoración hasta taquicardias, entre otros síntomas.

Además de dependencia, las benzodiacepinas y sus derivados ocasionan cuadros de seudodemencia, deterioros cognitivos que se manifiestan en constantes problemas de retención y de concentración.

“Hay personas que comienzan con dosis bajas, pero cuando el cuerpo se acostumbra, éstas ya no producen el mismo efecto y deben ser aumentadas.

Y así se produce una especie de círculo vicioso”.

Dr. Daniel Pérez Chada

Director de la Clínica del Sueño del Hospital Universitario Austral de Argentina

Un estudio de la Universidad de Burdeos de Francia, publicado en 2012 en la revista British Medical Journal, demostró que quienes consumen benzodiacepinas por períodos muy largos, presentan mayor riesgo de padecer demencia, e incluso Alzheimer. Los investigadores hablan de un riesgo superior en un 50%, en comparación a quienes no consumen estos fármacos. Se especula que las benzodiacepinas actúan a nivel del hipocampo y de la amígdala del cerebro, zonas por donde comienza el Alzheimer.

Los más usados en Chile

Los medicamentos para dormir vendidos bajo receta en Chile, son prioritariamente hipnóticos, ansiolíticos, sedantes e incluso relajantes musculares. La mayoría de ellos benzodiacepinas. Al año, en Chile se consumen cuatro millones de cajas. Somos acreedores del cuarto lugar en el consumo de este tipo de fármacos en Latinoamérica.

“En nuestro país el alprazolam, bromazepan, clonazepam, lorazepam, ketazolam, clorazepato y diazepam son las benzodiacepinas más demandadas. También derivados benzodiacepínicos como el zolpidem y el cloriazepoxido.

En los últimos años, su consumo ha crecido principalmente entre los jóvenes de 25 a 30 años, que están recién ingresando al mundo laboral, debido a la fuerte competencia existente, que genera graves cuadros de angustia y ansiedad”.

Mauricio Huberman

Presidente del Colegio de

Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile

¿Quién se beneficia con las pastillas para dormir?

Estas pequeñitas son una real mina de oro para la industria farmacéutica. Tan solo en el año 2011, se dispensaron 40 millones de recetas de estos medicamentos. Las ventas del genérico zolpidem, por ejemplo, ascendieron a la cantidad de $2,8 mil millones de dólares. Por desgracia, la peligrosidad de los medicamentos para dormir es tan impresionante como las ganancias que generan las farmacéuticas. Al tomar pastillas para dormir, puede inconscientemente poner en riesgo su vida.

Vitaminas en vez de drogas

Es extremadamente importante optimizar la calidad de su sueño, pero los fármacos no son la solución. Dormir pobremente afecta la producción de melatonina y altera la producción de serotonina.

Si usted sufre de insomnio y aún no toma fármacos, o sólo los consume de forma esporádica, sin un control riguroso (no hay dependencia), la suplementación con melatonina, niacina pura (B3), calcio y magnesio, restablecerá su producción hormonal. De esta manera, no necesitará recurrir a la medicación alopática.

Si usted toma drogas para dormir por un tiempo mayor a tres meses, asesórese con un orientador de confianza en salud natural.

La vitamina B3 ha sido usada efectivamente en tratamientos para dejar las drogas y el alcohol. Otro nutriente que juega un rol importante en la calidad del sueño es la vitamina D3, que ayuda en la regulación del estado de ánimo y del descanso. Se sugiere consumir al menos 4.000 UI diarios, y tomar 15 minutos de sol al día.

Si usted ingiere vitamina C y sufre de insomnio, asegúrese de limitar su consumo a no más de 2.000mg, antes del mediodía. Su poder activante retardará el proceso del sueño.

Las hierbas y su sabiduría

Durante siglos, hemos hecho uso de la sabiduría medicinal de las hierbas para combatir el insomnio. La gran mayoría de las hierbas tradicionales relajan y calman la ansiedad. Lo mejor es que estas hierbas no son adictivas, ni tienen efectos secundarios.

Valeriana: Tiene propiedades hipnótico-sedantes. Es miembro de una larga tradición de hierbas relajantes. Puede conseguirse en bolsitas (lista para infusión), como también en cápsulas, que tienen un efecto más rápido.

 

Melisa (toronjil): Esta aromática y dulce planta tiene propiedades calmantes y sedantes. Su agradable aroma, ayuda a calmar la mente. Ponga seis hojitas de melisa fresca en una taza y vierta 200 ml de agua hirviendo. Deje reposar y beba antes de ir a la cama.

Aromaterapia con aceites esenciales naturales Estos aceites son puros, 100% naturales. Adquiéralos en lugares de confianza. No se deje engañar. Úselos con un difusor, para que se expanda el aroma. Hágalo al menos una hora antes de dormir. También puede aplicarlos en la ropa de cama o en su vestimenta diaria.

 

Lavanda: Sedante y calmante natural. De agradable aroma, invita al descanso. Se usó durante siglos en el imperio romano para evitar estados de tristeza y para poder dormir.

 

Boldo: Asociado al estómago e hígado, este aceite esencial tiene ricas propiedades hipnóticas, calmantes y sedantes para el sistema nervioso.

Su aroma aliviará sus sentidos y le otorgará un excelente descanso.

 

Sugerencias para un mejor dormir

  • Cierre su dormitorio, cubra sus ventanas con cortinas oscuras y desenchufe televisores, cargadores y computadores. Apague el celular, ya que también podría impedir la producción de melatonina y serotonina.
  • Regule la temperatura de su habitación, con ventilador o calefacción, veinte minutos antes de acostarse, según la estación.
  • Haga ejercicio por lo menos 30 minutos cada día, pero lejos de la hora de acostarse.
  • Evite productos activantes como el azúcar, las bebidas de fantasía o el café.

Fuente:

-espanol.mercola.com/boletin-de-salud/pastillas-para-dormir.aspx

-www.perfil.com/ciencia/En-la-ultima-decada-se-duplico-el-consumo-de-pastillas-para-dormir-20150215-0056.html

-www.colegiofarmaceutico.cl/index.php/noticias-nacionales/441-alertan-por-creciente-uso-de-benzodiazepinas-en-jovenes-podrian-producir-demencia-y-alzheimer