Parkinson: Alternativas esperanzadoras

La verdad es que del Parkinson no se sabe mucho. Es cierto que si una persona frente a nosotros se mueve constantemente, de una forma casi impresionante, se puede inferir que podría tener esta enfermedad. Pero en definitiva, es una enfermedad cuyas causas son supuestas o desconocidas para el común de la gente.

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Por Paulina Pizarro

La verdad es que del Parkinson no se sabe mucho. Es cierto que si una persona frente a nosotros se mueve constantemente, de una forma casi impresionante, se puede inferir que podría tener esta enfermedad. Pero en definitiva, es una enfermedad cuyas causas son supuestas o desconocidas para el común de la gente.

El Parkinson es un trastorno que afecta las células nerviosas o neuronas, en una parte del cerebro que controla los movimientos musculares. En la enfermedad de Parkinson, las neuronas que producen dopamina —encargada de enviar señales que ayudan a coordinar los movimientos— mueren o no funcionan adecuadamente.

Pareciera que desde el punto de vista alopático, el Parkinson es otra condena más a años de drogas, visitas periódicas al hospital, cirugía a cráneo abierto, cables saliendo del cuerpo, muchas horas de incertidumbre, dolor e intentos fallidos. Basta ver a Michael J. Fox, y sus años de lucha contra esta enfermedad, para saber que el camino es difícil. La mayoría de las drogas utilizadas para tratar el mal de Parkinson, apuntan a suplir temporalmente o imitar a la dopamina. Éstas mejoran algunos síntomas pero no restauran la función cerebral normal ni detienen la destrucción de células cerebrales.

No todo está perdido

Existen estudios que han demostrado que la mayoría de las personas que padecen esta enfermedad poseen una deficiencia en la capacidad de desintoxicarse, y que tienen bajos niveles de antioxidantes naturales que los protejan contra los radicales libres. Lo bueno de saber esto, es que existe una solución. Los antioxidantes como las vitaminas C y E, el selenio y el betacaroteno han demostrado proteger contra el Parkinson.

Otros productos naturales que ofrecen protección son los flavonoides y la coenzima Q-10. La lecitina ayuda a la secreción de hormonas glandulares y la alerta mental. El Gingko Biloba ayuda a la circulación sanguínea del cerebro. Las hierbas como la escutelaria, pasiflora y valeriana ayudan a reducir los temblores y la rigidez.

 

 

 

 

La Distensión Espontánea no Forzada o FSR

El Proyecto de Recuperación de Parkinson, comandado por la doctora Janice Walton-Hadlock, es una organización sin fines de lucro dedicada a la difusión de información sobre la causa y el tratamiento del Parkinson, con el enfoque de la medicina oriental.

El tratamiento consiste en deshacer bloqueos energéticos provenientes de antiguas lesiones no sanadas, restituyendo el flujo eléctrico normal en los meridianos afectados, mediante soporte pasivo. Este procedimiento se llama Distensión Espontánea no Forzada (FSR).

La técnica de FSR es extremadamente simple. Consiste en tomar muy suavemente, con ambas manos, una parte del cuerpo del paciente, de tal forma que apenas note que está siendo tocado. Luego se realizan movimientos casi indetectables con el fin de determinar si el área que se está sosteniendo es capaz de responder reflexivamente al soporte o sugerencia de movimiento. Las manos se retiran después de que la parte del cuerpo que se ha sostenido parece relajarse o responde con movimiento.

Con los enfermos de Parkinson se utiliza el “FSR de apoyo”. En las personas que padecen esta enfermedad, hay ciertas áreas con lesiones, particularmente en los pies, que no responderán por mucho tiempo, meses quizás. La variación “FSR de apoyo” consiste en asumir el mismo tipo de posición de soporte que se explicó anteriormente, pero las manos deben permanecer lo más quietas posible, manteniéndolas inmóviles por el tiempo que sea necesario.

Las personas normales tienen una respuesta automática cuando se les toca o se les sujeta una parte del cuerpo. En contraste, las personas con Parkinson no. Un profesional que practique este método debe descubrir qué áreas de los pies o manos del paciente no responden normalmente y comenzar por ahí.

Dudas comunes sobre el FSR

¿Una persona con Parkinson necesita trabajar con un profesional capacitado para recuperarse? No.

¿Todas las personas que estudian medicina asiática saben de esto? No.

¿Quién es un buen candidato para este tratamiento?

La verdad es que cualquier persona que sea lo suficientemente madura como para comprender el libro (escrito en inglés, utilizando un lenguaje muy sencillo) y desee mejorarse.

La gravedad de los síntomas no determinará a un mejor o peor candidato.

Se puede leer el libro escrito por Janice Walton-Hadlock y llevar a cabo su propia recuperación, con la ayuda de alguien. Es posible descargarlo desde este link: http://www.pdrecovery.org/blink-dl.htm.

Fuentes:

-MedlinePlus http://bit.ly/oEJnHV

-El Guardián de la Salud, ediciones 25 y 26.

-Trouble Afoot: Tracking Down the Causes and Cures of Parkinson’s Disease