Nutra su cerebro y potencie su memoria

El cerebro puede mantener un desempeño óptimo si tomamos las medidas necesarias; es decir, si hacemos ejercicio mental y le damos los nutrientes específicos que éste órgano necesita no sólo para prevenir la pérdida de memoria, sino también las enfermedades relacionadas con la edad.

El cerebro puede mantener un desempeño óptimo si tomamos las... seguir leyendo

Por Carolina Pérez A.

El cerebro puede mantener un desempeño óptimo si tomamos las medidas necesarias; es decir, si hacemos ejercicio mental y le damos los nutrientes específicos que éste órgano necesita no sólo para prevenir la pérdida de memoria, sino también las enfermedades relacionadas con la edad. Es por esto que mantener la mente activa es un factor clave. En el artículo “Pilates para el cerebro” de pág. 7, descubrirá diversas formas de ejercitar su mente. Con que dedique tres horas diarias al entrenamiento mental, idealmente en la mañana, realizando diferentes actividades como las indicadas en dicho artículo, más la inclusión en su dieta de los nutrientes específicos que señalaremos a continuación, podrá lograr una memoria rápida y hábil, y prevenir además, enfermedades como Alzheimer y demencia senil.

Frutos del mar: El pescado ha sido llamado “alimento para el cerebro” por buenas razones. Contiene ácidos grasos Omega 3 (presente en las membranas que envuelven a las células nerviosas) que contribuyen a la salud cerebral. El yodo, también proveniente del mar, es un importante nutriente usado para el cerebro. Está presente en las algas y en la sal yodada. Además, las ostras y los ostiones contienen zinc, el cual estimula la función y la actividad nerviosa, y también la función cognitiva.

Aceite de oliva: Es uno de los mejores alimentos para mejorar la memoria. Es alto en ácidos grasos Omega 3 y 6, y es también poliinsaturado. Con su amplia gama de beneficios, el aceite de oliva debería ser consumido a diario. Cuando hay problemas de memoria, la dosis sugerida es ¼ taza de aceite de oliva extra virgen mezclado con el jugo de medio limón. Esta mezcla debería ser consumida a diario, justo antes de dormir. Puede usarla como aliño para una rica ensalada de verduras crudas, por ejemplo.

Miel: Consumida cruda, puede mejorar la memoria. Pero también ofrece muchos otros beneficios para la salud. Calma los nervios y alivia la ansiedad, fomentando por ende la relajación y el descanso. Se recomienda consumir entre una o dos cucharaditas diarias.

Romero: Es un estimulante de la circulación sanguínea, propiedad que beneficia la irrigación cerebral y con ella, la prevención y el tratamiento de las enfermedades seniles. Actúa como un descongestionante y astringente, y es bueno también para la digestión y para los problemas de circulación.

Jengibre: Cada vez más presente en nuestros mercados,  contiene antioxidantes que estimulan la producción de los neurotransmisores asociados con el procesamiento de datos, la memoria y la concentración. Además, por largo tiempo ha sido usado para el malestar estomacal, ya que alivia la inflamación, las náuseas, los vómitos y el dolor, y aumenta la circulación. Se recomienda al menos una taza de té de jengibre al día.

Folato y ácido fólico: Ambos términos se usan indistintamente para describir a este miembro de las vitaminas B. Mientras que el folato se encuentra en los alimentos y en las formas metabólicamente activas del cuerpo humano, el ácido fólico es la forma más frecuente en los suplementos. El folato acelera la velocidad de procesamiento de información, la memoria y la cognición (el conocimiento) en las personas adultas y mayores. Alimentos ricos en folato: vegetales de hoja verde, jugos de fruta (caseros), legumbres, carne de vacuno, hígado, cebada, salvado, germen de trigo, levadura de cerveza, arroz integral, quesos, pescados y otros.

Vitamina B12: Ayuda a reparar las fibras nerviosas en el cerebro. Puede disminuir también los niveles sanguíneos del aminoácido homocisteína, que reduce la función cerebral.

Vitamina E natural: Por sus efectos antioxidantes, protege las células nerviosas del daño generado por los radicales libres.

Ginseng y Ginkgo biloba: Estas dos hierbas ancestrales com-binadas y tomadas en ciclos, pueden aumentar notoriamente el poder del cerebro. El Ginseng es un adaptógeno (aumenta la resistencia del organismo frente al estrés, el trauma, la ansiedad y la fatiga), ayuda a mejorar la función cerebral incrementando la liberación de hormonas, y puede contribuir a mejorar los problemas de aprendizaje.  El Gingko biloba, por su parte, actúa como un tónico para el sistema circulatorio aumentando el flujo de sangre al cerebro, lo que también hace que le lleguen más nutrientes. Se piensa que varios compuestos de esta planta tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias para el cerebro.