Nuestra medicinal chinita

Hay una planta muy noble, se cultiva sola y muy pocos saben de sus muchas cualidades medicinales. Me refiero a la caléndula. En Chile es considerada una hierba de los campos –casi como mala hierba– y la llamamos “chinita”.

Hay una planta muy noble, se cultiva sola y muy... seguir leyendo

Hay una planta muy noble, se cultiva sola y muy pocos saben de sus muchas cualidades medicinales. Me refiero a la caléndula. En Chile es considerada una hierba de los campos –casi como mala hierba– y la llamamos “chinita”.

Sin embargo, en la huerta, es útil para atraer a los buenos insectos y repeler a los indeseables. Su follaje es de un verde intenso donde se destacan sus flores de diferentes tonos de amarillo. Florece durante todo el año, pero en invierno, sus flores son menos tupidas y más pequeñas. En sus pétalos la naturaleza nos entrega un antibiótico natural y sin efectos secundarios; ideal para preparar un colirio, o gárgaras para el dolor de garganta, o té para lavar heridas. Pero eso no es todo; si quiere tener un té relajante, desinfectante y tonificante, puede prepararlo cortando 3 cogollos (con 10 cm de tallo con sus últimas hojitas incluidas), a los que les agrega ½ litro de agua hirviendo. Lo deja reposar 5 minutos tapado, luego lo endulza con hojitas de stevia o miel y ya tenemos listo el té para la tarde o la noche. Y con ese mismo té, puede calmar una conjuntivitis, un sarpullido, un acné y hasta las coceduras de los bebés.

¡Ahh! Y si desea cocinar arroz graneado y no tiene dinero para comprar el caro azafrán, pues agregue los pétalos de nuestras queridas chinitas y obtendrá un medicinal arroz de color amarillo, sin alterar el sabor que usted le quiera dar.