El nogal y la nuez

El nogal es un árbol que alcanza hasta 25 metros de altura y cuyo fruto es carnoso, de color verde, y esconde la nuez que madura en otoño y se consume en invierno. Es sorprendente cómo alimentos tan sencillos y naturales pueden constituir importantes fuentes de nutrientes, proteínas, vitaminas y minerales que tanto requiere nuestro organismo otorgándoles múltiples propiedades que debemos aprovechar.

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El nogal es un árbol que alcanza hasta 25 metros de altura y cuyo fruto es carnoso, de color verde, y esconde la nuez que madura en otoño y se consume en invierno.

Es sorprendente cómo alimentos tan sencillos y naturales pueden constituir importantes fuentes de nutrientes, proteínas, vitaminas y minerales que tanto requiere nuestro organismo otorgándoles múltiples propiedades que debemos aprovechar.

 

Propiedades curativas del nogal

Las hojas y las cáscaras verdes de la nuez tienen propiedades astringentes. Las hojas frescas se usan para tratar problemas de la piel como eczemas y acné. También se emplean para aliviar las irritaciones de garganta, sabañones, hemorroides y la conjuntivitis.

 

Las infusiones de nogal resultan indicadas en todos los casos de diarreas, colitis o flatulencias (gases).

Igualmente, se considera un remedio ideal para los trastornos ginecológicos como la leucorrea (flujo blanco), vaginitis y la inflamación del cuello de la matriz, ya que tiene una acción antiinflamatoria y antiséptica al aplicarse mediante irrigaciones vaginales.

Las hojas y la cáscara verde poseen efectos hipoglucemiantes (reducen el nivel de azúcar en la sangre). Por ello, su fusión puede ser consumida por diabéticos.

Más y mejores antioxidantes

Según los científicos de la Universidad de Scranton, Pensilvania (EE.UU.), entre todos los frutos secos de cáscara dura las nueces contienen una combinación de antioxidantes mayor en número y calidad.

El estudio -que fue presentado durante la Reunión Anual de la Sociedad Química Estadounidense- analizó los niveles de nutrientes en nueve tipos de frutos de cáscara dura: nueces, pistachos, almendras, maníes, nueces de Brasil, piñones, castañas de cajú, macadamias y pecanas, encontrando que entre ellos la nuez contenía más antioxidantes polifenoles.

“Lamentablemente la gente no come suficientes nueces. Este estudio muestra que se debe ingerir más de este producto como parte de una dieta sana”, comentan los investigadores.

La ración diaria recomendada es de 20-30 gramos, es decir, entre 4 y 7 nueces, las cuales aportan alrededor de 180 calorías.

Las nueces son especialmente indicadas en:

Anemia: por su contenido de hierro y cobre Hipertensión Arterial: por su alto contenido de potasio

 

Diabetes: por su bajo contenido en hidratos de carbono

 

Dermatosis: debido a que presenta una acción de drenaje a nivel cutáneo y linfático

 

Parásitos: su aceite esencial se utiliza ante la lombriz solitaria

 

 

Nueces: amigas del corazón y alimento del cerebro

Contribuyen a la formación de tejidos, especialmente en la época de crecimiento. Poseen un alto contenido de minerales, destacándose el potasio, fósforo, magnesio, hierro, cobre y zinc.

Contienen un alto grado de lípidos de los cuales un 41% corresponde a ácidos grasos poliinsaturados. Dentro de estos podemos resaltar el ácido linoleico (Omega-6) y el ácido alfalinolenico (Omega-3) que ayudan a tener un corazón saludable. Su acción se centra en que disminuye el nivel de colesterol total en la sangre y reduce la viscosidad de la misma, reduciendo así el riesgo de problemas vasculares. De toda la gama de frutos secos que hay en el mercado, las nueces son las que concentran mayor cantidad de grasa omega 3.

El consumo de nueces es especialmente útil para el cerebro. Este se encuentra cubierto por una membrana que permite la transmisión de los impulsos nerviosos. Dicha membrana se “alimenta” principalmente de lípidos y especialmente de ácidos grasos poliinsaturados.  Todo esto lo convierte en un alimento adecuado para deportistas, estudiantes y aquellas personas que padecen fatiga, agotamiento o trastornos del sistema nervioso.

 

Grasas “buenas”

Las nueces no sólo contienen más antioxidantes que otros frutos secos, sino que además:

Los antioxidantes que contiene son mucho más potentes. Por ejemplo, los polifenoles antioxidantes de la nuez son entre 4 y 15 veces más potentes que la vitamina E.

Otra ventaja para elegir a la nuez, es que no suele comerse tostada como otros frutos secos. El calor que se desprende al tostar el fruto por lo general reduce la calidad de sus antioxidantes.

Y para completar sus beneficios como alimento “perfecto”, las nueces son una fuente rica de proteínas.

Para tener en cuenta: las nueces son un producto susceptible de producir alergia. Si se tiene alergia a la nuez, una alergia no tan rara, conviene estar alerta en los restaurantes, pues alguna receta puede incluir la nuez de manera sutil y no especificarlo.