Manejando la diabetes con fitoterapia

Las causas de la diabetes están vinculadas a una dieta alta en alimentos refinados y procesados, y pobre en fibra y carbohidratos complejos. Esto, además de sobrepeso, fiebre intestinal crónica, putrefacciones intestinales permanentes, sangre cargada de impurezas, obesidad, estrés, agresión al páncreas por medicamentos, bacterias, desequilibrio bioquímico ácido base, problemas endocrinos y renales. Todas condiciones que pueden ser corregidas.

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Hojas secas de eucaliptus

Por Jaime Pacheco Cabezas

La diabetes es una enfermedad temida y poco comprendida. Hay dos clases principales, la insípida y la mellitus. La primera se presenta rara vez, y su causa es una deficiencia de vasopresina (hormona pituitaria) o bien la incapacidad renal para reaccionar frente a esta hormona. La mellitus (tipo 1 y 2) es un defecto en la producción de insulina por parte del páncreas. Sin insulina, el organismo se ve incapacitado de utilizar la glucosa, el principal combustible de las células. Sin glucosa, las células no tienen energía y sus funciones se ven alteradas.

Las causas de la diabetes están vinculadas a una dieta alta en alimentos refinados y procesados, y pobre en fibra y carbohidratos complejos. Esto, además de sobrepeso, fiebre intestinal crónica, putrefacciones intestinales permanentes, sangre cargada de impurezas, obesidad, estrés, agresión al páncreas por medicamentos, bacterias, desequilibrio bioquímico ácido base, problemas endocrinos y renales. Todas condiciones que pueden ser corregidas.

Los principales síntomas de esta enfermedad son: irritabilidad, micción frecuente, sed anormal, hambre inusual, náuseas, debilidad, fatiga, pérdida de peso, picazón, cansancio, dolores, infecciones constantes, mala cicatrización, pérdida de cabello y dientes. El tratamiento correcto de la diabetes debe considerar un abanico terapéutico: nutrición, dieta, uso de plantas medicinales hipoglucemiantes y/o hipotensoras, uso de suplementos, oligoelementos, homeopatía, hidroterapia, geoterapia y ejercicio.

Las complicaciones de la diabetes pueden abarcar desde retinopatías, degeneración macular, pérdida de la visión, degeneración grasa del hígado, enfermedades cardiovasculares e insuficiencia renal, hasta amputaciones, en casos crónicos y severos.

REMEDIOS DE LA FITOTERAPIA

Ginseng, arándanos, diente de león, gayuba, spirulina, kelp, eucalipto y nogal.

La infusión de ginseng baja el nivel del azúcar sanguíneo (pero está contraindicada en hipertensos). Los arándanos estimulan la producción de insulina. El diente de león limpia la sangre y el hígado, y fortalece la función del bazo, el páncreas y los riñones. La gayuba es un poderoso antiséptico urinario. Todos son muy provechosos para la diabetes. Para estabilizar los niveles de azúcar sanguíneo, son eficaces la spirulina, el kelp, el ajo y las verduras. Plantas con reconocida actividad hipoglucemiante son el eucalipto y el nogal.

INFUSIÓN DE EUCALIPTO, NOGAL Y CANELA

Hojas secas de eucaliptus

Ingredientes:

6 hojas de eucalipto

6 hojas de nogal

1 cucharadita rasa de canela en polvo

1/2 litro de agua

Preparación:

Poner medio litro de agua pura en una olla. Una vez hervida añadir 6 hojas de eucalipto y 6 hojas de nogal y darle una cocción de 2 minutos más. Dejar reposar 10 minutos y añadir una cucharadita de canela.

El líquido se toma 3 veces al día: en la mañana (en ayunas), en el almuerzo y en la cena.

Propiedades:

El eucalipto tiene propiedades antisépticas y antifungicidas debido a su componente activo, el eucaliptol, además de ser un excelente hipoglucemiante, pues disminuye el azúcar en sangre. El nogal negro depura la sangre. La decocción de sus hojas es muy útil en el tratamiento de la diabetes. La canela estimula la actividad de la insulina aumentando su eficacia. Espolvorear un poco de canela sobre un jugo recién preparado es práctico y muy agradable.

DIETA

La dieta debe ser rica en carbohidratos complejos, alta en fibra y baja en grasas. Incluya frutas, vegetales crudos y jugos frescos de verduras. Se deben evitar los productos con harinas blancas, grasas procesadas, azúcares simples y sal de mesa.

JUGOS E INFUSIONES CURATIVAS

Jugos y/o ensaladas de achicoria y berro (minuciosamente lavado). Jugos de llantén, de aloe vera, infusiones de escaramujo y ortiga. Además, se recomienda el consumo de champiñones y alcachofas.

La achicoria purifica la sangre y elimina toxinas del hígado, estimula el sistema nervioso, la digestión y la función del páncreas, favoreciendo los jugos pancreáticos y regulando el nivel de azúcar en sangre. Entre sus principios activos se destaca la presencia de inulina, colina, taninos, ácido chicórico, minerales y vitaminas como la B, C, K, y P, concentradas en su mayor parte en la raíz. Para los problemas de glucemia, se recomiendan dos tazas de infusión de achicoria al día o una taza antes de cenar. La infusión se prepara agregando dos cucharadas soperas de achicoria a un litro de agua hirviendo. Se deja hervir durante quince minutos, luego se enfría y si se desea, se endulza con un poco de stevia.

La achicoria debe ser consumida con prudencia en casos de tener intestinos irritables o úlcera gástrica.

El jugo de berro posee excelentes propiedades curativas para la diabetes y es un gran remineralizante del organismo. Es rico en provitamina A y vitamina C, además de minerales como yodo, hierro y antioxidantes que combaten los radicales libres. Su jugo es depurativo, digestivo y diurético, beneficioso para el hígado, los riñones, las vías urinarias y el aparato digestivo. El berro reduce el índice glucémico sanguíneo siendo de gran utilidad para tratar la diabetes.

Berro fresco

El llantén, o ‘siete venas’, es una extraordinaria planta curativa que posee una gran concentración de glucósidos llamados “aucubina”, que actúan como una poderosa anti-toxina. Entre sus componentes destacan: vitamina C, apigenina, baicaleína, ácido benzoico, ácido clorogénico, ácido cítrico, ácido ferúlico, oleanólico, ácido salicílico y ácido ursólico.

Las propiedades medicinales de sus hojas y semillas son eficaces como agente antibacterial, antiinflamatorio, antiséptico, refrigerante y vermífugo. Es muy útil para tratar enfermedades respiratorias, problemas de la vejiga, controlar el azúcar en sangre, la inflamación de los nervios periféricos y la hipertensión.

DIABETES E HIPERTENSIÓN

La diabetes con presión arterial alta puede generar una enfermedad renal. Para evitar este riesgo en pacientes hipertensos no medicados, se deben usar plantas hipotensoras tales como algas marinas, olivo, espino blanco, muérdago, etc.

Se deben evitar los cereales y el azúcar pues elevan la presión sanguínea (primera causa de hipertensión), y medicamentos como la aspirina o analgésicos como el ibuprofeno.

LA CIRCULACIÓN

Una complicación de la diabetes es el bloqueo de las arterias, lo que impide que la sangre transporte adecuadamente los nutrientes y el oxígeno a las células. Consumir ajo con las comidas mantiene las arterias limpias; la infusión de cola de caballo estimula la circulación; el castaño de indias y la milenrama, poseen una formidable acción tónica venosa y capilar.

LA GLICOLIZACIÓN

Por último, la vitamina C retarda el proceso destructivo de la glicolización (unión de la glucosa y otros azúcares con proteínas de la sangre y con células nerviosas y del cristalino del ojo), por lo cual es ideal tomar infusiones de escaramujo o rosa mosqueta, ambas plantas ricas en vitamina C.

Infusión de rosa mosqueta