El magnesio reduce la hiperactividad en niños

Además de su eficacia para tratar la hiperactividad, el magnesio también beneficia a los niños de otras maneras: puede ayudar a que duerman mejor por la noche, aliviar el malestar de músculos adoloridos y dolores de crecimiento, aliviar el estreñimiento, reducir la ansiedad y los dolores de cabeza.

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La deficiencia de magnesio es más común en niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) que en niños sanos. En un estudio de niños con TDAH, se encontró una deficiencia de magnesio en el 95% de los examinados (1).

La suplementación con magnesio parece ser especialmente útil para aliviar la hiperactividad en la infancia (2). En un grupo de niños a los que se le suplementó su dieta con 200 miligramos aproximados de magnesio por día durante seis meses, hubo “un aumento en el contenido de magnesio en el cabello y una disminución significativa de la hiperactividad”, en comparación con los niños del grupo control que no fueron tratados con un suplemento de magnesio (3).

El magnesio es seguro y funciona

Una revisión que examinó los estudios realizados sobre el magnesio para el tratamiento del TDAH en niños, concluyó que aunque “los estudios apoyaron que el magnesio es eficaz para tratar el TDAH… hasta que se proporcionen evidencias más contundentes sobre su eficacia y seguridad, no se recomienda el magnesio para el tratamiento del TDAH.” (4) Esto es típico de la literatura médica moderna “basada en evidencia”. Algunos profesionales médicos ignorarán lo que ya se sabe a menos de que se haya realizado un número suficiente de estudios aleatorios doble ciego, a pesar de que está claro que la suplementación con magnesio es de suma importancia para los niños que presentan deficiencias.

Con respecto a la seguridad de este mineral, esta está bien establecida. No se han reportado muertes por consumo de suplementos de magnesio. Ninguna (5). Una sobredosis de magnesio puede causar heces sueltas, pero esto es temporal y desaparecerá una vez que las dosis se reduzcan o se dividan en cantidades más pequeñas esparcidas durante todo el día. La suplementación con magnesio es segura y vale la pena intentarlo, especialmente cuando consideramos los peligros de los medicamentos para el TDAH.

Los medicamentos para el TDAH son peligrosos

Dependiendo de qué medicamento tome el niño para tratar su hiperactividad, los efectos secundarios de la sobredosis incluyen midriasis (dilatación anormal del iris), temblores, ansiedad, agitación, hiperreflexia, dolor de cabeza, trastornos gastrointestinales, comportamiento combativo, confusión, alucinaciones, delirio, mareos, distonía, insomnio, paranoia, trastornos del movimiento, taquicardia, hipertensión, convulsiones, y sí, incluso hiperactividad, la misma condición que este tipo de medicamentos pretende tratar. Ah, y también pueden matarte (6,7). Si bien “las fatalidades son raras” (7), imagino que esto trae poco consuelo a los padres. Además, los efectos secundarios más comunes de los fármacos para el TDAH, tomados según las indicaciones, son pérdida del apetito, dolor abdominal, dolores de cabeza, alteraciones del sueño, crecimiento disminuido, alucinaciones y trastornos psicóticos (8).

El magnesio no produce ninguno de estos efectos, y aunque es seguro y eficaz a la vez, en ninguna parte del informe de la Academia Americana de Pediatría (AAP) y la Guía de Práctica Clínica para el TDAH se recomienda la administración de suplementos de magnesio (8).

Cuando se trata de la posibilidad de que los niños puedan morir repentinamente por tomar el medicamento que le han recetado para tratar su hiperactividad, la AAP le baja el perfil a las preocupaciones con declaraciones como “la evidencia es contradictoria en cuanto a si los medicamentos estimulantes aumentan el riesgo de muerte súbita” (8). Uno podría esperar que con este nivel de incertidumbre sobre el riesgo de muerte, la recomendación por parte del médico iría en contra del uso de este tipo de medicamentos. En su lugar, la recomendación de la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) es “continúe con el tratamiento para el TDAH según lo indicado por su profesional de la salud” (9). Solo asegúrese de “consultar con su profesional de la salud cualquier pregunta que pueda tener sobre los medicamentos para el TDAH”. Bueno, “hablar del tema” nunca ha hecho que algún medicamento sea menos peligroso.

Otros beneficios del magnesio

Además de su eficacia para tratar la hiperactividad, el magnesio también beneficia a los niños de otras maneras: puede ayudar a que duerman mejor por la noche, aliviar el malestar de músculos adoloridos y dolores de crecimiento, aliviar el estreñimiento, reducir la ansiedad y los dolores de cabeza (10).

He llegado a la conclusión de que todos pueden beneficiarse con la suplementación adicional de magnesio”.

Dra. Carolyn Dean, MD, ND

Magnesio y otros nutrientes para el TDAH

El TDAH no es causado por una deficiencia de medicamentos. En lugar de dar medicamentos a nuestros hijos, deberíamos buscar los beneficios de proporcionarles una nutrición óptima. Los niños con TDAH pueden beneficiarse con niveles óptimos de varios nutrientes, incluyendo vitamina D (11), hierro (12), niacina (B3), piridoxina (B6), vitamina C y ácidos grasos omega 3(13).

Además de eliminar el azúcar refinada de la dieta, evitar los colorantes artificiales de los alimentos y proporcionar alimentos sanos, el pediatra Ralph Campbell recomienda para los niños con TDAH un complejo de vitaminas B tomado con el desayuno, más 100 mg de vitamina B6 con otra comida y 200 mg o más de magnesio por día (13). Otros consejos útiles incluyen limitar el tiempo que los niños pasan frente a una pantalla y aumentar el ejercicio, especialmente al aire libre.

Dosis

La dosis diaria recomendada (DDR) de magnesio para niños de uno a tres años es de 80 mg por día. Niños de cuatro a cinco años 130 mg al día. A los nueve años, la recomendación es de (al menos) 240 mg de magnesio por día. Y a la edad de catorce, entre 360 ​​a 410 mg por día.

Tenga en cuenta que el cuerpo absorbe solo entre el 30 y 40% del magnesio dietario (14). Y recuerde que demasiado magnesio en un formato menos asimilable puede causar heces sueltas. Este efecto secundario se puede prevenir reduciendo la cantidad de magnesio y/o proporcionando una forma más asimilable. Si se requieren dosis diarias mayores, entonces divida la dosis en cantidades más pequeñas y désela varias veces durante el día.

Formato

El citrato de magnesio es barato y se absorbe bastante bien. Otras formas útiles de magnesio, pero más costosas son: glicinato, gluconato, taurato, malato y cloruro de magnesio. El sulfato de magnesio es barato y puede absorberse a través de la piel mediante baños regulares con sales de Epsom.

Cómo dar magnesio a nuestros niños

Suplemento oral:

Puede darle a su hijo una tableta masticable de magnesio o magnesio líquido (muchos suplementos también contienen calcio).

También puede dividir una tableta de magnesio para adulto y darle una porción molida con algo sabroso como miel, compota de manzana o helado.  

Para una mejor absorción, divida la dosis y déselo entre las comidas.

Absorción a través de la piel:

Dos veces por semana, dele a su hijo un baño de tina con un puñado o dos de sales de Epson y deje que permanezca en el agua por 10 a 15 minutos.

Magnesio dietario:
Los siguientes alimentos, idealmente orgánicos, aportan buenas cantidades de magnesio:

  • Jugo casero recién hecho de zanahorias, espinacas y/o hojas verdes de betarraga, (si necesita mayor dulzor puede agregar manzana o pera), 2 a 3 veces por semana.
  • Germen de trigo. Puede incluirlo en la masa del pan o de la pizza, rociado sobre postres, y en batidos.
  • Castañas de cajú como bocadillo.
  • Semillas de girasol, calabaza y sésamo solas o mezcladas con ensaladas.
  • Pescado, una o dos veces por semana.
  • Porotos blancos y negros, y lentejas en guisos, ensaladas y sopas.
  • Palta sola o como guacamole.
  • Plátanos y berries (frutillas, arándanos, moras, frambuesas).
  • Yogurt natural entero.
  • Maní fresco y mantequilla de maní casera.
  • Avena, arroz integral y papas.

 

Extracto de un artículo por Helen Saul Case

para Orthomolecular.org


Fuentes y referencias:
http://orthomolecular.org/resources/omns/v12n20.shtml

http://orthomolecular.org/subscribe.html

http://orthomolecular.org/resources/omns/index.shtml

(Artículo publicado originalmente en edición 153 de El Guardián de la Salud, en su versión impresa)