Lupus: Una nueva esperanza desde la medicina natural

En Chile existen cerca de 20.000 pacientes diagnosticados con lupus eritematoso sistémico, y cerca de 5.000 con lupus eritematoso discoide.

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En Chile existen cerca de 20.000 pacientes diagnosticados con lupus eritematoso sistémico, y cerca de 5.000 con lupus eritematoso discoide. Estas cifras aumentan aproximadamente en 1.500 personas por año.1

El lupus es una enfermedad crónica autoinmune que causa altos niveles de inflamación persistente en casi todos los tejidos y órganos del cuerpo: corazón, articulaciones, cerebro, riñones, pulmones y glándulas endocrinas, entre otros. Debido a que sus síntomas son muy similares a muchas otras condiciones de salud, tales como desórdenes a la tiroides, enfermedad de Lyme y fibromialgia, el lupus puede ser muy difícil de diagnosticar. 

Mientras que algunas personas con esta enfermedad pueden tener una vida normal, otras tienen que lidiar con síntomas graves que, a veces, pueden ser invalidantes. El lupus tiende a presentarse como “brotes” impredecibles, que son los momentos en que sus síntomas se agravan bastante, seguidos por períodos de remisión.

Dentro de los signos y síntomas comunes del lupus están: fatiga, dolores de cabeza, dolor en las articulaciones, insomnio, problemas gastrointestinales y erupciones en la piel.

Los actuales medicamentos convencionales para el lupus incluyen corticosteroides, antiinflamatorios no esteroidales, medicamentos para la tiroides y otros de reemplazo hormonal (hormonas sintéticas). Si bien estos ayudan a reducir la inflamación, pueden a su vez causar muchos efectos secundarios no deseados e incluso problemas de salud a largo plazo.

¿Qué causa el lupus?

La comunidad médica todavía no llega a un acuerdo acerca de la causa exacta del lupus (y de la mayoría de los desórdenes autoinmunes). Sin embargo, existen posibles factores causales tales como reacciones alérgicas, estrés emocional, perturbación de los niveles de estrógeno por embarazo o por métodos de control de natalidad, desequilibrios hormonales, mala digestión e intoxicación por metales pesados.

Además, dentro de los factores de riesgo están:

– Tener susceptibilidad genética e historial familiar de lupus o de desórdenes autoinmunes.

– Ser mujer (90 % de quienes padecen lupus son mujeres).

– Tener entre 15 y 45 años. Las mujeres en edad fértil son más propensas a desarrollar lupus.

– Tener una dieta pobre y deficiente de nutrientes.

– Estar expuesto a elementos tóxicos.

– Tener alergias o sensibilidades alimentarias.

Síntomas y señales de advertencia 

Muchos pacientes con lupus sufren psicológicamente y tienen que lidiar con síntomas de ansiedad, depresión, pérdida de memoria e insomnio, en parte porque el lupus puede causar daño a los nervios de la médula espinal e inflamación del cerebro, pero también porque batallar con esta enfermedad puede ser muy difícil.

Síntomas comunes del lupus:

• Fatiga crónica

• Dolores articulares

• Dolores musculares

• Rigidez, inflamación y edema

• Falta de aliento y dolor en el pecho

• Dolores de cabeza

• Fiebre

• Rash cutáneo y quemaduras de sol

• Visión borrosa y sequedad ocular

• Úlceras y llagas en boca y nariz

• Anemia y debilidad

• Otras complicaciones como mayor riesgo de hipertensión y enfermedades cardíacas, falla renal, daño pulmonar, infecciones, convulsiones y derrame cerebral

Alimentos que empeoran el lupus

Algunos alimentos pueden contribuir al lupus y empeorar sus síntomas:

Gluten: es un tipo de proteína que se encuentra en el trigo, la cebada, el centeno y la mayoría de los productos que contienen harina. Como es difícil de digerir de forma adecuada, la intolerancia al gluten es bastante común. Esta intolerancia puede aumentar el síndrome de intestino permeable y la inflamación, o desencadenar un brote de lupus.

Grasas trans y algunas grasas saturadas: estas grasas se encuentran en la comida rápida, en muchos alimentos fritos y en aquellos envasados/procesados​​, y pueden conducir a problemas cardíacos y de inflamación. Algunas personas con lupus tienen dificultades para metabolizar las grasas saturadas, por lo que deberían limitar el consumo de queso, carne roja y alimentos cremosos y envasados​​.

Azúcar adicionada: demasiada azúcar puede aumentar la inflamación y con esto el dolor.

Alimentos ricos en sodio: debido a que el lupus puede dañar los riñones, lo mejor es tratar de mantener bajos los niveles de sodio y sal para evitar la retención de líquidos, y no empeorar la hinchazón y los desequilibrios de electrolitos.

Alcohol y demasiada cafeína: estos pueden aumentar la ansiedad, agravar la inflamación, dañar el hígado, aumentar el dolor, causar deshidratación y problemas relacionados con el sueño.

Ciertas legumbres: semillas y brotes de alfalfa, porotos verdes, maní, soja y arvejas, contienen todos una sustancia que ha demostrado desencadenar brotes de lupus en algunos pacientes (aunque no todos).

Tratamiento natural del lupus

A continuación algunas de las opciones de tratamiento natural más efectivas:

1. Dieta antiinflamatoria para ayudar a sanar los trastornos intestinales

Las investigaciones muestran que una dieta saludable, sin alimentos procesados, es muy importante para el manejo del lupus, porque ayuda a controlar la inflamación derivada de una mala salud intestinal, disminuye el riesgo de complicaciones como enfermedades del corazón, ayuda a fortalecer y energizar el organismo, y reduce los efectos secundarios de los medicamentos, en caso de consumirlos.

Los mejores alimentos para el lupus son:

Alimentos agroecológicos y sin procesar: ayudan a reducir la exposición a aditivos sintéticos, toxinas o pesticidas presentes en los alimentos convencionales.

Vegetales crudos: fomentan la alcalinidad del cuerpo, reducen la inflamación y mejoran la digestión.

Pescado: aporta grasas omega 3 para ayudar a reducir la inflamación, el dolor y el riesgo de enfermedades cardíacas. Los más ricos en estas grasas saludables son el salmón, las sardinas, la caballa y el arenque.

Alimentos altos en antioxidantes (frutas y vegetales): verduras de hoja verde, ajo, cebollas, espárragos, palta y frutos del bosque o berries. Estos son altos en fibra, vitamina C, selenio, magnesio y potasio para ayudar a prevenir el daño causado por los radicales libres, reparar el posible daño a las articulaciones y disminuir la fatiga.

Caldo de huesos: puede reducir los síntomas autoinmunes e inflamatorios que se asocian con el lupus. Consuma a diario uno o dos tazones de caldo de hueso en una una rica sopa.

• Existen ciertos alimentos que también pueden ayudar a aliviar la irritación y sequedad de la pielcomúnmente asociadas con el lupus. Para humectar la piel, los mejores alimentos son:

– Palta

– Frutos secos como nueces y almendras, y semillas como chía y linaza (también grandes fuentes de fibra y omega 3)

– Aceite de coco y de oliva

– Pescados grasos

– Leche cruda

– Pepino y melón

– Agua, tés de hierba y té verde

2. Ejercicio

De acuerdo a un estudio publicado en el Journal of the Arthritis Health Professionals Association (Revista de la Asociación de Profesionales de la Salud de la Artritis), hacer ejercicio regular es una parte importante del tratamiento para el lupus por muchas razones. El ejercicio baja los niveles de estrés, ayuda a mejorar la calidad del sueño, fortalece el corazón y los pulmones, fortalece los huesos, reduce el dolor articular, mejora la flexibilidad y el rango de movimiento, y disminuye el riesgo de complicaciones.

Debido a que el lupus puede causar fatiga crónica, desequilibrio de electrolitos y anemia, es muy importante comenzar en forma lenta y paulatina y no sobreexigirse. También es necesario descansar lo suficiente entre los entrenamientos para lograr una buena recuperación, y alimentarse muy bien, sobre todo después de ejercitar. Se recomienda realizar 20-30 minutos de los siguientes ejercicios: caminata enérgica, natación, ejercicios aeróbicos en el agua, tai chi, pilates, bicicleta o elíptica. 

3. Reducción del estrés

La investigación ha demostrado que el estrés psicológico y emocional puede gatillar el lupus (y otras enfermedades autoinmunes), o producir un brote de este al aumentar las respuestas inflamatorias. El lupus eritematoso sistémico también puede causar cambios en el sistema nervioso central, lo que conduce a graves trastornos psicológicos y de ansiedad.

Existen diferentes métodos para aliviar el estrés que funcionan diferente en cada persona, razón por la que es importante probar con uno o varios de ellos. Reflexión, pilates y acupuntura son algunas modalidades que vale la pena considerar, ya que tienen numerosos beneficios para el cuerpo y la mente. Además, está el pasar tiempo en la naturaleza, emplear técnicas de respiración, hacer ejercicio, rezar, escribir un diario, leer, unirse a un grupo de apoyo, acudir a un terapeuta, usar aceites esenciales para la ansiedad, y dedicar un tiempo para trabajar en mejorar la autoestima.

4. Sueño y descanso reparador

La fatiga es uno de los principales síntomas del lupus, por lo que el descanso oportuno se vuelve muy necesario. La mayoría de las personas que padecen esta enfermedad necesitan dormir al menos ocho o nueve horas cada noche, y hay quienes necesitan tomar una siesta durante el día para mantener altos sus niveles de energía. El problema es que el insomnio también puede ser un efecto secundario del lupus, algunas veces debido a la ansiedad, pero también porque a veces las personas duermen demasiado durante el día.

Consejos para lidiar con la fatiga:

– Acuéstese antes de las 10 p.m. cada noche.

– Apéguese a un horario regular de sueño/vigilia para regular el ritmo circadiano y dormirse con mayor facilidad.

– Duerma en una habitación fresca y muy oscura, y evite las luces artificiales de los aparatos electrónicos al menos una o dos horas antes de acostarse.

– En las mañanas otórguese 10-15 minutos para respirar y permanecer quieto con el fin de despertar con calma.

Siempre coma un desayuno nutritivo que le aporte energía para comenzar el día.

– Trate de realizar alguna actividad en la mañana que acelere su ritmo cardíaco.

– Planifique sus actividades del día de manera de estar organizado y en calma, dejándose tiempo para tener pequeños descansos entremedio.

5. Proteja y sane la piel sensible

El lupus eritematoso cutáneo es el tipo de lupus que abarca una amplia gama de síntomas dermatológicos. Los estudios muestran que hasta un 90 % de las personas con lupus desarrollan erupciones y lesiones en la piel, incluyendo una con forma de mariposa que cubre las mejillas y la nariz. 

Estos rash cutáneos asociados con lupus son causados por una respuesta inflamatoria subyacente. Es importante que proteja la piel sensible de los irritantes y también del sol en la hora punta si comienza a mostrar signos de una erupción cutánea, urticaria o enrojecimiento. Ciertos productos químicos de belleza o para el hogar (como lociones, detergentes, desodorantes, jabones y maquillaje) pueden empeorar la inflamación, la sequedad y el picor de la piel. Cambie los productos químicos por aquellos hechos con ingredientes naturales y evite las duchas con agua muy caliente. En cuanto a la suplementación, aumente su consumo de vitamina E, poderoso antioxidante que protege las células y optimiza la oxigenación. Omega 3: los EPA/DHA en el aceite de pescado son fundamentales para reducir la inflamación. Vitamina D3, puede ayudar a modular el sistema inmune y bajar la depresión/ansiedad. También es importante para el equilibrio hormonal y la salud ósea junto con el calcio. Cúrcuma y vitamina C, funcionan de manera similar a los medicamentos esteroides usados para combatir la inflamación y el dolor.

6. Tratamiento natural del dolor y la inflamación

– Aceites esenciales y aromaterapia: ayudan a calmar el sistema nervioso.

– Quiropraxia: puede ayudar a corregir los problemas de la columna, tratar ciertos dolores de cabeza, reducir el dolor de espalda y de las articulaciones.

– Pilates y elongación: mejoran la flexibilidad, pueden ayudar a reducir el dolor articular y mejorar el rango de movimiento.

– Baños desintoxicantes: idealmente con sal de mar.

– Acupuntura y apiterapia: efectivas para tratar los dolores crónicos.

Precauciones antes de iniciar un tratamiento con medicina natural

Debido a que a veces el lupus puede ser muy grave e incluso llegar a poner en riesgo la vida, siempre asegúrese de discutir las alternativas posibles con su especialista en salud.

Hay personas que han logrado revertir esta enfermedad al 100 %. Si quiere conocer uno de estos casos puede leer el testimonio que publicamos en la Ed. 142, pág. 9 del GS.

Referencia:

1. http://www.agrupacionlupuschile.cl/

Fuente:

https://draxe.com/top-5-lupus-natural-treatment-remedies/