La verdad sobre las enfermedades a la próstata: Cómo cuidar su próstata naturalmente

La glándula prostática, normalmente del tamaño de una nuez, situada en la base de la vejiga, forma una parte vital del sistema reproductivo masculino. Los cambios hormonales y factores de estrés después de la mediana edad pueden hacer que se agrande, y presentar un número de condiciones que van desde diversos grados de incomodidad e inflamación, hasta cáncer.

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Compilado por Carolina Pérez A. del E-Book the truth about impotence and prostate Illnesses (La verdad sobre la impotencia y las enfermedades a la  próstata), por Elaine Hollingsworth , directora del centro de salud de hipócrates de Australia.

 

La glándula prostática, normalmente del tamaño de una nuez, situada en la base de la vejiga, forma una parte vital del sistema reproductivo masculino. Los cambios hormonales y factores de estrés después de la mediana edad pueden hacer que se agrande, y presentar un número de condiciones que van desde diversos grados de incomodidad e inflamación, hasta cáncer.

 

Desde 1973 la incidencia de cáncer a la próstata ha aumentado en un 50%.

Según la autora de este e-book no se han hecho estudios para determinar la razón de este enorme aumento. Los estudios cuestan millones, y no hay dinero de subvenciones disponible para encontrar formas de prevenir la enfermedad – pero sí miles de millones para realizar estudios que descubran nuevos y lucrativos medicamentos o para perfeccionar cirugías más intrincadas para “corregir” los problemas. No obstante, y sin invertir dinero, la propia autora realizó un estudio entrevistando en su centro a cientos de hombres durante muchos años. Su conclusión: Los hombres que se alimentan realmente bien, que no fuman y que no beben alcohol en exceso o toman drogas legales o ilegales, no contraen problemas a la próstata. ¡Tan simple como eso! Es algo que los hombres se están haciendo a sí mismos. ­­ Los médicos se han concentrado en el tratamiento del agrandamiento de la próstata, la infección y el cáncer de próstata, en vez de analizar un poco el aumento en nuestra cultura de comida chatarra, que corresponde directamente al incremento de los problemas a la próstata. Es la misma vieja historia de siempre –no se puede lucrar de la prevención, pero sí mucho del tratamiento y de las cirugías que se le hacen a hombres aterrados.

Bote a la basura

Entonces, ¿qué puede hacer si ya tiene –o desea evitar– problemas con esta pequeña glándula esencial? Para comenzar, bote toda la comida chatarra que haya en su cocina, y comience una dieta de desintoxicación; deje de fumar si lo hace o evite ser un fumador pasivo; deje de beber alcohol y elimine todos los granos de su dieta, esto último significa pasta, pan, masas e incluso aquellos que están de moda y son considerados saludables por profesionales mal informados. Si bien es algo muy difícil de hacer, al menos déle una oportunidad. De seguro, encontrará que evitando estos alimentos indigestos aliviará sus síntomas y se sentirá mucho mejor. Con ayuda profesional, desintoxíquese de cualquier tipo de dependencia que pueda tener a drogas legales o ilegales. De acuerdo a la revista del Reino Unido, What Doctors Don’t Tell You (Lo que los médicos no le dicen), “Muchos medicamentos, incluyendo los antihistamínicos, descongestionantes y antidepresivos, pueden hacer que una próstata parcialmente obstruida, se obstruya por completo.”

Asesórese por un profesional de la salud natural. Existen tantos remedios naturales para los problemas de próstata que sería imposible tomarlos todos, y ciertamente no es recomendable intentarlo. La sugerencia de la autora es encontrar un profesional de medicina natural para que lo guíe y oriente respecto a cuál de las muchas recomendaciones se adaptará a su caso y circunstancias en particular. Y recuerde, es siempre preferible prevenir una enfermedad antes que intentar recuperarse de ella.

Lo que debería tomar

Selenio

Este mineral debería tener la prioridad número uno para prevenir y aliviar los síntomas existentes. El selenio es uno de nuestros mejores protectores contra cualquier tipo de cáncer. Por ejemplo, un estudio finlandés con 10.000 personas encontró que aquellas con bajos niveles de selenio estuvieron seis veces más propensas a sufrir de algún tipo de cáncer fatal. En 1996, el Dr. Larry Dark, de la Universidad de Arizona, EE.UU., publicó sorprendente información que sugiere que se podría reducir el cáncer de próstata tanto como un 60% con la suplementación de selenio, 200 mcg al día. El selenio es un poderoso antioxidante que participa en la desintoxicación clave y crucial, y potencia la función de las enzimas que combaten a los radicales libres.

 

Zinc

Los pacientes con prostatitis crónica usualmente sufren de bajos niveles de este mineral, que es crucial para la salud de la próstata. Pero no es suficiente con llegar y tomar cápsulas de zinc. Los fitatos presentes en los productos de soya interfieren con la absorción de zinc, por lo que es importante evitar completamente la soya, lo que incluye productos como aceite de soya, proteína y harina de soya. Hay muchos medicamentos que también interfieren con la absorción de este mineral: diuréticos, corticosteroides, cimetidina, ranitidina, etc. Tampoco se exceda en el consumo de zinc, porque una alta ingesta puede reducir la absorción de calcio si su consumo de calcio es bajo.

Naturalmente el zinc se encuentra en: semillas de zapallo, camote y de girasol (secas pero sin tostar), nueces, ostras, hígado, carnes rojas y blancas, yema de huevo cruda y jugo de pasto trigo. Incluir estos alimentos en la dieta es ideal como método de prevención, no obstante, si su próstata ya presenta problemas, entonces es mejor que lo incluya en forma concentrada como suplemento. Jonathan V. Wright, MD, recomienda picolinato de zinc o citrato, “… en una dosis de 30 mg, tres veces al día para comenzar, reduciendo la cantidad lentamente a medida de que los síntomas vayan pasando.”

 

Tomate

Consuma mucho tomate de temporada. Contiene licopeno que le confiere su color rojo y es un antioxidante natural. Una dieta rica en tomate es beneficiosa para todas las personas, puesto que otros estudios indican que parece proteger contra el cáncer de colon, recto, esófago, estómago, boca, garganta y cáncer cervical, así como también cáncer de próstata.

 

Saw Palmetto

Se trata de una de las hierbas más recomendadas por los naturópatas, ya que se dice que bloquea la formación de la dihidrotestosterona, aparente responsable del agrandamiento de próstata. En un estudio doble-ciego de 100 hombres con hipertrofia prostática benigna, esta hierba disminuyó el flujo de orina nocturna en más de un 50%, y redujo en un 42% la cantidad de orina remanente en la vejiga después de orinar.

Quercetina

Presente naturalmente en té, cebolla, vegetales de hoja y manzanas, la quercetina aplaca a los andrógenos que alimentan al cáncer de próstata, y causa una marcada reducción en el Antígeno Prostático Específico (PSA). También está disponible en Internet como suplemento, y la recomendación general es de 400mg, 3 veces al día, como prevención.

 

Extracto de ortiga

Altamente recomendado por el Dr. Jonathan Wright para el alivio de una próstata agrandada.

Cómo preparar extracto de ortiga, sin alcohol: Usando guantes, tome un puñado grande de hojas de ortiga, lave y pique bien fino. Llene con agua pura un envase de vidrio de litro y sumerja las hojas picadas, cerrando herméticamente. Deje reposar por 10 días y luego filtre usando un colador muy fino. Vuelva a filtrar pero esta vez usando un filtro de papel como los que se usan para el café. Beba 100 ml tres veces al día, lejos de las comidas y reduzca la cantidad a medida de que los síntomas vayan pasando.

Vitamina E

La mayoría de los terapeutas recomiendan vitamina E, aduciendo que, especialmente cuando se la combina con selenio y vitamina D3, reducirá el riesgo de cáncer a la próstata, porque inhibe la actividad del Andrógeno Receptor en las células cancerígenas de la próstata. La razón de esto es que la vitamina E regula, o incluso detiene, los genes responsables del crecimiento del cáncer de próstata. La recomendación es consumir vitamina E de fuentes alimenticias como palta, frutos secos, aceite de oliva extra virgen, cereales integrales, hígado, mantequilla, huevo, entre otros. Evite los suplementos, a menos de que se trate de aceite de germen de trigo prensado en frío, que es una fuente saludable de vitamina E por no ser tratada con calor.

 

Dosis diaria de luz solar

La luz solar es importante. Investigadores de EE.UU. encontraron que la mortalidad por cáncer de próstata disminuyó cuando se incrementó la exposición a la luz solar. Es sabido que la vitamina D3 (colecalciferol) inhibe el crecimiento de tumores, y que la luz UV es necesaria para la síntesis de D3 en el cuerpo. Esto significa exponerse al sol sin protector, al menos tres veces a la semana.

 

Coenzima Q10

De acuerdo a Wayne Martin, un partidario de la salud natural con vasto conocimiento, “los resultados de las pruebas han sido tan buenos que hay indicio de que si a cada paciente con cáncer de próstata se le diera coenzima Q10 desde el día uno del diagnóstico, la muerte por este tipo de cáncer bajaría a casi cero.”

 

 

En la próxima edición, Parte II

“Peligros para su próstata”