La vacuna contra la influenza es inútil

Año tras año nuestro sistema de salud promueve la vacunación contra la influenza, asegurándonos que fortaleceremos nuestro sistema inmune y prevendremos contagios. No obstante, antes de tomar decisiones apresuradas, ignoremos la publicidad y verifiquemos por nosotros mismos por qué es innecesario vacunar.

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Por Paola Ramírez y Ruth Modra

Hablar de decisiones en la salud suele ser complicado, teniendo en cuenta toda la información contradictoria con la que podemos encontrarnos. Año tras año nuestro sistema de salud promueve la vacunación contra la influenza, asegurándonos que fortaleceremos nuestro sistema inmune y prevendremos contagios. No obstante, antes de tomar decisiones apresuradas, ignoremos la publicidad y verifiquemos por nosotros mismos por qué es innecesario vacunar.

Comienza la farsa

Existe una amplia gama de supuestas cepas virales de la gripe, no es tan sólo un único virus que acompaña a la gripe, ni una sola vacuna que proteja contra las 300 distintas cepas virales que la podrían producir. Es por esta razón, entre otras, que algunos médicos y científicos como el Dr. Juan Gervas, han tomado conjetura* negativa frente a las vacunas estacionales.

El ansia de fomentar la ‘necesidad’ de vacunas conlleva un mayor descrédito final (…) Colocar en el mismo ‘cesto’ a todas las vacunas sin que se haga un ejercicio de priorización, es decir, de determinación de su efecto sobre la carga de morbilidad y mortalidad fomenta el descrédito”. Dr. Juan Gervas (1)

Las vacunas contienen sólo 3 de estas 300 cepas. O sea, existe un 1% de probabilidad de haber sido vacunado para la cepa viral. No obstante, aun si tiene la suerte de recibir la vacuna precisa para el virus que lo está “atacando”, le tomará desde 2 semanas hasta 3 meses a su organismo para que entregue una respuesta inmune. Y, además, cabe la posibilidad de que tenga una mala reacción a algún componente de la vacuna.

Una estadística de importancia

En Polonia, en el 2009, la ministra de Salud se opuso rotundamente a firmar contrato con los laboratorios a cargo de la fabricación de vacunas contra la gripe H1N1, por considerarlo innecesario y dañino para la salud pública (2). Dicha acción arrojó en Polonia un índice de 181 muertos por esta gripe en un total de 39 millones de personas NO VACUNADAS (aprox. 0,00046%), versus España, en donde murieron 271 individuos de una totalidad de 47 millones de habitantes VACUNADOS (aprox. 0,00057%) (3).

Lo ético sería que los profesionales de salud no difundieran la vacunación en sus pacientes, ya que esta acción contradice todos los principios médicos, especialmente el primum non nocere principio básico de la medicina de ‘no hacer daño’. Quienes exigen la vacunación para la gripe estacional al parecer ignoran las revisiones de la Cochrane Library (4), la entidad más prestigiosa en ciencias médicas.

Resultados de estudio sin valor

¿Sabía usted que la gran cantidad de ensayos realizados a las vacunas son financiados por la industria farmacéutica, en donde las pruebas de rigor de la vacuna para la influenza de cada año son casi nulas? Como resultado de esto, la nueva vacuna de cada año no es más que un nuevo experimento que se lleva a cabo en las masas como si fuésemos reales conejillos de Indias, sin cuestionarnos si el respaldo de éstas es la ciencia real.

La publicidad también hace su trabajo sucio. Exagerar los supuestos beneficios de las vacunas para la influenza cruza totalmente el umbral de la “publicidad engañosa” entrando en la calidad de marketing criminal. Hablar de efectividad cuando en realidad sólo ayudan a la sintomatología de 1 de cada 100 personas es francamente deshonesto y fraudulento, charlatanería pura.

Sin embargo, a menudo se aprueban fármacos que sólo producen resultados en un 5% de los sujetos de ensayos clínicos. Lamentablemente, nuestro mundo médico moderno está repleto de medicamentos que NO funcionan en quienes los toman.

Con buena nutrición es suficiente

Sin la vitamina D, que obtenemos diariamente de los rayos solares, estas tres cepas que contienen las vacunas no podrían ser eficaces en prevenir, si es que lo fueran. Esta vitamina es el centinela del organismo que, en los índices indicados, será el gran escudo que usted necesita.

Tanto la vitamina C como la raíz de jengibre son grandes inmuno-reguladores, con propiedades antivirales, antifebriles y antibióticas. Simplemente tome sol, bastante agua, agregue estos nutrientes en jugos o algún postre (manzana rallada con jengibre, por ejemplo) y suplemente con vitamina D3 y C. Con esto, no necesita nada más.

*Conjetura: Juicio que se forma de las cosas o acontecimientos por indicios y observaciones.

Referencias:

  1. http://www.medicosypacientes.com/articulo/expertos-de-distintos-%C3%A1mbitos-del-sector-sanitario-abogan-por-incrementar-el-esfuerzo
  2. www.nydailynews.com/life-style/health/poland-country-refused-h1n1-swine-flu-vaccines-due-safety-concerns-article-1.458157
  3. ecdc.europa.eu/en/healthtopics/H1N1/epidemiological_data/Pages/number_confirmed_fatal_2009_pandemic_influenza_cases.aspx
  4. www.thecochranelibrary.com/userfiles/ccoch/file/CD001269.pdf