La baja autoestima afecta a nuestros ganglios

Gracias a la Nueva Medicina Germánica, hoy sabemos que los ganglios se ven afectados principalmente de manera emocional por la pérdida de la autoestima, lo que provoca sentimientos de desvalorización, culpa, inseguridad y miedo. 

Gracias a la Nueva Medicina Germánica, hoy sabemos que los... seguir leyendo

Lorena Castillo 
Terapeuta natural y paramédico

Gracias a la Nueva Medicina Germánica, hoy sabemos que los ganglios se ven afectados principalmente de manera emocional por la pérdida de la autoestima, lo que provoca sentimientos de desvalorización, culpa, inseguridad y miedo. 
Los ganglios se necrosan a causa de una baja autoestima y, como consecuencia, se atrofian. Una vez que recobramos nuestra autoestima y maduramos la forma de ver las cosas, los ganglios comienzan a recuperarse como parte de este proceso en conjunto.   
Equilibrar el proceso curativo.
El proceso curativo conlleva síntomas físicos, como dolor e inflamación, y psicológicos, como pesadez y desmotivación. 
•    Sería bueno en esta etapa dejar las actividades que no requieran de tu participación; así le brindarás a tu organismo el descanso necesario para su recuperación. 
•    Sé realista. No trates de ser perfecto; nadie lo es. Si necesitas ayuda con algo, pídela.
•    Duerme bien. Cuando se duerme la cantidad de horas necesarias, el cuerpo y la mente se mantienen en buen estado y pueden manejar cualquier situación negativa que cause estrés. 
•    Toma tiempo para disfrutar con tu animalito o persona favorita, o para darte un baño relajante.
•    Elige tus pensamientos. Promueve los pensamientos optimistas, pues solo tú puedes dar perspectiva y actitud a los pensamientos que dirigen las formas en que percibes las cosas.
•    Resuelve los problemas sencillos. Cuando puedas resolver los problemas pequeños, tendrás la confianza necesaria para resolver problemas más complejos, lo cual te ayudará en situaciones que te causen mucha tensión.
•    Piensa en los cambios como retos normales en tu vida, para la superación, no como castigos.
•    No te sientas derrotado con un problema momentáneo, pues todo tiene solución, y muchas veces no entendemos que esta solución se llama tiempo. 

Ayudas naturales extras para tu proceso de recuperación 
•    Utiliza la planta de equinácea (2 cucharaditas) y hierve en una taza de agua por cinco minutos. Esta planta posee un mecanismo de acción inmunoestimulante. Ingiere este preparado a diario por tres semanas y luego descontinúa un mes.  Retoma por tres semanas más y después detén su consumo. Esto se hace así para no causar dependencia. 

•    Consume a diario zumos cítricos, como naranja o limón, para reforzar el sistema inmunológico. Tan solo un vaso pequeño de zumo, sin endulzar, aporta la vitamina C necesaria para lograr mantener los requerimientos nutricionales. Puedes acompañar con miel. 

 

•    Mezcla ½ cucharadita de cúrcuma en una taza de agua tibia con zumo de piña. Ingiere habitualmente en las mañanas, de preferencia en ayunas. De esta manera se logran activar procesos desinflamatorios y enzimáticos.

•    Hierve durante 10 o 15 minutos dos cucharaditas de hojas de albahaca y dos de canela en tres tazas de agua. Este preparado es revitalizante. Deja enfriar y toma en pequeños sorbos tres veces por día. 
Suplementos: 

 

 

•    Vitamina C: Mejora la absorción del hierro y el funcionamiento celular, además de ayudar a disminuir las infecciones y mejorar el estado de nuestra piel debido a su función antioxidante.
•    Vitamina B1 o tiamina: Mejora el funcionamiento del sistema nervioso.
•    Vitamina B3 o niacina: Mejora el funcionamiento de la circulación sanguínea.
•    Frutas como piña, pomelo, mango, kiwi y manzana. 
•    Vegetales como brócoli, perejil, cebolla, ajo, repollo morado y zanahoria.
•    Granos integrales como quínoa, arroz integral y mijo.
•    Proteínas como pescado, huevo, frutos secos y sésamo.