Gel de aloe vera y pepino para ojeras y piernas cansadas

La tercera edad nos trae inevitablemente ojos cansados, sin brillo, con grandes ojeras a simple vista. Años expuestos al aire contaminado de las ciudades y al agua con químicos, a luces artificiales y qué decir de los televisores, computadores y celulares.

La época estival aumenta toda esta agresión, pudiendo provocar graves daños; sin embargo, antes de que vaya al médico quisiera contarle acerca de un útil remedio para dos partes del cuerpo: los ojos, por estar cerca del suelo contaminado, y las piernas por estar en contacto con él. Estos son los primeros en sufrir los efectos de una mala circulación. Tanto varones como damas sufrimos estos mismos problemas, de modo que esta preparación la pueden practicar juntos.

A preparar este gel casero con:

 100 ml. de gel de aloe vera fresco

 

4 rodajas de pepino (de ensalada)

 

Preparación

Licúe ambas porciones en una juguera hasta conseguir un gel homogéneo. Guarde en botella de vidrio oscuro (la luz debilita los principios activos), dentro del refrigerador.

Aplicación

En primer lugar preocúpese de las piernas. Coloque gel en sus manos y masajee desde la planta del pie hasta sus pantorrillas en forma ascendente, untando y masajeando siempre desde abajo hacia arriba, como acariciando muy agradecidos nuestras piernas porque nos sostienen y movilizan, pero las olvidamos muy fácilmente.

Después lavaremos bien nuestras manos y a seguir con los ojos. Con la yema de nuestros dedos haremos un masaje suave en párpados y alrededores, y untaremos un par de motas de algodón o gasas en el gel y las colocaremos en las cansadas ojeras reposando un mínimo de 5 minutos.  Si desea aplicar este gel en todo el rostro y cuello, le aseguro que será un excelente regalo para su piel.
Se puede acostar en su cama o sofá con las gasas puestas, y aprovechar de relajarse escuchando una música suave o de su preferencia, o como en mi caso, que aprovecho la calma y el silencio para ponerme en contacto directo con mi Creador.
Estos momentos de relajación suprema pondrán en orden y serenidad todo su organismo. Sus ojos se tonificarán sobremanera y sus piernas se relajarán y quedarán aterciopeladas.
Lo hago siempre cuando llego de un paseo, o cuando tengo un día muy ajetreado. Sería muy provechoso hacerlo más seguido, aunque a veces el diario vivir no lo permite.
Doy gracias a Dios que nos hizo el bendito aloe vera y el sabroso pepino.