Flúor: Envenenados sin pausa pero sin prisa

La fluorización del agua potable comenzó en Estados Unidos en 1945, para “combatir las caries dentales”, y fue oficialmente promocionada en 1950. Posteriormente, fue instaurada en diferentes países incluyendo Chile. A pesar de que esta práctica está ampliamente extendida, cada vez son más los países que se niegan a fluorizar sus aguas.

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¿Qué diría usted si tuviese pruebas de que poco a poco lo están envenenando? Piense unos instantes en ello. Desde hace largo tiempo que así es. Las grandes multinacionales, bajo la benevolencia y el descaro de nuestras “amadas” autoridades, lenta pero elegantemente van atentando día tras día contra nuestra salud al echar flúor a nuestras aguas.

La fluorización del agua potable comenzó en Estados Unidos en 1945, para “combatir las caries dentales”, y fue oficialmente promocionada por su Servicio de Salud Pública en 1950. Posteriormente, fue instaurada en diferentes países incluyendo Chile.

A pesar de que esta práctica está ampliamente extendida, cada vez son más los países que se niegan a fluorizar sus aguas. Sin ir más lejos, India y China y algunas regiones de África, realizan medidas contrarias a la fluorización; es decir, extraen el flúor que de manera natural se encuentra en sus aguas, por los peligros para la salud que éste conlleva.

Numerosos estudios demuestran que existen los mismos niveles de caries tanto en los países en los que el agua está fluorizada como en los que no lo está. Por increíble que nos pueda parecer, el flúor no sólo no previene las caries(1), sino que daña el esmalte de los dientes provocando que pierdan su color natural, se vuelvan más frágiles y se rompan con mayor facilidad. El flúor también contribuye a que tengan lugar múltiples enfermedades consideradas graves como osteoporosis, cáncer, hipotiroidismo, fibrosis pulmonar, enfermedades renales, etcétera.

En España, tan sólo un 10% del país agregó fluoruro a sus suministros de agua(2). En cambio en Chile, cerca del 80% de sus aguas están fluorizadas. Esta práctica se viene dando desde el año 1953. Si bien la medida de fluorización se retiró en 1976, diez años más tarde volvió a reanudarse sin previo aviso hasta el día de hoy, fluorizando prácticamente todo el país(3)”.

¿Pondría usted arsénico en su cepillo de dientes?

No, ¿verdad? Pues el flúor es un veneno casi tan potente como el arsénico y se añade constantemente a nuestras aguas, enjuagues bucales, dentífricos, agua embotellada, etc. Sin embargo, a pesar de que muchos somos conscientes de ello, seguimos agachando la cabeza, pagando las facturas como corresponde para ducharnos, beber y cocinar con un agua tóxica.

El flúor que se adiciona al agua potable no es un nutriente esencial que nuestro cuerpo necesite para su buen funcionamiento. Es un residuo tóxico industrial. Es más, la Real Academia española define al flúor, como: “Gas de color amarillo verdoso, con olor sofocante, tóxico y muy reactivo”.

Efectos nocivos de la fluorización del agua

Osteoporosis

Problemas tiroideos: Esto, debido a que el flúor es un halógeno que utiliza los mismos receptores celulares del yodo, provocando grandes carencias de yodo.

Osteoporosis: la acumulación de depósitos de calcio en las arterias puede dar lugar a afecciones cardíacas y arterioesclerosis. El flúor también mineraliza los tendones, los músculos y los ligamentos volviéndolos quebradizos, dolorosos y poco flexibles.

Infertilidad: baja los niveles de testosterona, así como la movilidad y el número de espermatozoides.

Artritis, obesidad, hipotiroidismo, enfermedades renales, depresión, dolores de cabeza, convulsiones, vómitos, roturas de tendones (el flúor ataca el colágeno), ceguera, problemas gastrointestinales, bajo rendimiento intelectual, etc.(4)

Recomendaciones

Vivimos en el siglo de la información y todo sale a la luz. Nada se puede ocultar en los tiempos que transitamos. Si quiere alejarse de un gran número de enfermedades y ver a su familia saludable, invierta en salud y siga estas recomendaciones:

Realice ejercicio cada día: Abandone el sedentarismo. La combinación de ejercicio, una buena alimentación y suplementación harán que todo su organismo actúe al unísono con el fin de deshacerse de aquello que es nocivo para su salud física, mental, vital y como no, espiritual.

Relájese tomando largos baños de sol a diario. Su sistema inmune, su mente y estado anímico se fortalecerán.

Instale un buen filtro de agua en su casa, ya sea de carbón, osmosis inversa o cerámico por gravedad.

Realice enemas de café para remover las toxinas del cuerpo.

-Huya de todos los alimentos que contengan azúcar así como de las harinas refinadas, bebidas gaseosas, platos preparados, en definitiva, todo alimento que esté procesado, ya que por si fuera poco, también contienen en su mayoría flúor. Recuerde la siguiente frase: si no existía hace cien años, ¡no se lo coma!

Evite los antibióticos fluorizados denominados fluoroquinolones: a pesar de haber sido retirados del mercado debido a las graves lesiones que provocan, siguen siendo los más prescritos.

-Evite los antidepresivos: la gran mayoría de ellos, al igual que los antibióticos, contienen flúor.

-Utilice dentífricos que estén totalmente exentos de flúor, azúcar, saborizantes, colorantes, etc…

Aléjese de los enjuagues bucales que contengan alcohol, colorantes, etc. Al estar en contacto con nuestras encías, dichas sustancias pasan al torrente sanguíneo.

Deseche todos los utensilios de cocina que estén hechos de teflón, pues contienen flúor.

Alimentos y una receta práctica a incorporar

Es imprescindible recurrir a todo tipo de frutas, verduras y hortalizas de temporada, en especial las de hoja oscura como: acelga, espinaca, rúcula, cilantro, perejil, berro, repollito de Bruselas, achicoria, pepino e hinojo, además de ajo, cebolla, limones, pomelos, naranjas y manzanas, en especial las verdes y amarillas.

Restrinja el consumo tanto de carnes como de pescados procedentes de cautiverio.

Consuma grasas saludables como el aceite de coco, mantequilla de pastoreo, paltas, frutos secos, yemas de huevo, etc.

Para ayudar a limpiar sus tejidos y eliminar de la sangre metales tóxicos, ingiera durante tres semanas dos cucharadas soperas al día de pesto, junto con una excelente suplementación.

Pesto desintoxicante

– 4 dientes de ajo
– 1/3 taza de nuez de Brasil (fuente de selenio)
– 1/3 taza de semillas de girasol
– 2 tazas de cilantro fresco. También pueden añadir hojas de perejil fresco
– 2/3 taza de aceite de lino o en su defecto aceite de oliva orgánico
– 4 cucharadas soperas de zumo de limón fresco
– 2 cucharaditas de miso japonés

Poner el cilantro y el perejil en la licuadora con el aceite de lino/oliva y licuar hasta que el cilantro esté bien triturado. Añadir el ajo, las nueces de Brasil, las semillas de girasol, el miso y el zumo de limón, y mezclar hasta obtener una textura fina. Añadir el miso y el limón, mezclar de nuevo y listo. Puede congelar esta mezcla.

Suplementos y hierbas que ayudan a eliminar el flúor del organismo

Yodo, vitamina D, magnesio, cúrcuma, algas spirulina y chlorella, Omega 3, tamarindo, vitamina C, aceite de coco, sílice, zarzaparrilla, diente de león, bardana y goldenseal o raíz de sello de oro.

Para finalizar, quisiera que usted, querido lector, se dé cuenta de la perfecta maquinaria que posee. Dése cuenta de todo con lo que lidiamos en el día a día, y no me refiero a las circunstancias personales, sino a todos los agentes externos dañinos que invaden constantemente nuestro organismo: aire contaminado, agua radioactiva, sustancias procesadas que tratan de imitar a la comida, pesticidas, plaguicidas, hormonas, vacunas, etc. Y aun así, nos mantenemos en pie. Somos mucho más de lo que aparentamos ser.

¿Entonces, qué nos está sucediendo como sociedad que no enfrentamos el problema de una vez por todas? Hay que leer entre líneas y copiar los modelos de conducta que nos llevan a la evolución como personas. Existe el ejemplo de la VIII Región de este país (edición 95, pág. 26 del GS), y también el de varios países que han prohibido no sólo la fluorización de sus aguas, sino que el uso de ciertos endulzantes artificiales y el cultivo de transgénicos. Es nuestro derecho por ley y de nacimiento oponernos a la mediocre opresión. Eso sí, siempre con ética, dignidad, sin violencia y con gran comprensión y aceptación.

Como dijo Abraham Lincoln: Puedes engañar a todo el mundo algún tiempo. Puedes engañar a algunos todo el tiempo. Pero no puedes engañar a todo el mundo todo el tiempo”.

Por Sergi Jover

Autor, Investigador

Especialista en Nutrición y Bioenergía

lifecoach@sergijover.com

Referencias

  1. Estudios no muestran diferencias estadísticamente significativas entre caries en poblaciones con y sin fluorización: http://fluoridealert.org/?s=cavities www.nofluoride.com/Government_Studies.cfm
  2. Informe de British Fluoridation Society: www.bfsweb.org/onemillion/onemillion2012.html
  3. Publicación de la Universidad de Talca Nº23 pág. 11: www.ciudad.utalca.cl/pdf/laciudad_diciembre2013.pdf
  4. Fuentes de estudios sobre daños del flúor: www.nteu280.org/Issues/Fluoride/flouridereference.htm

Más información:

-Los riesgos del agua fluorizada (Dr. Bill Osmunson): www.youtube.com/watch?v=yICQjsmZ-dQ

-Libro: The Fluoride Deception (El Engaño del Fluoruro) por Christopher Bryson

-Informe flúor, Universidad de Concepción.

-Razones por las que Corbiobio rechaza la fluorización del agua: www.corbiobio.cl/contenido.php?id=127