Fibromialgia, tratando las causas de raíz

La fibromialgia es una condición crónica que se caracteriza por un dolor corporal generalizado. Es más frecuente en mujeres que en hombres, y se puede manifestar a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes.

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La fibromialgia es una condición crónica que se caracteriza por un dolor corporal generalizado. Es más frecuente en mujeres que en hombres, y se puede manifestar a cualquier edad, incluso en niños y adolescentes.

¿Cuáles son sus síntomas?

Entre los síntomas más comunes están los dolores y la rigidez en músculos, tendones (que unen los músculos a los huesos) y ligamentos (que unen los huesos entre sí). El dolor puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo y puede ser generalizado o localizado. Por lo general, estos síntomas se desarrollan en forma gradual y cíclica.

Dolor: Se describe como un dolor muscular profundo quemante o punzante, con una sensación de rigidez que se intensifica por la mañana.

Fatiga: Las personas se sienten sin energía y tienen dificultad para concentrarse. Estos síntomas pueden ser leves o llegar a ser incapacitantes.

Dificultad para dormir: Con un sueño poco reparador o de mala calidad que hace que la persona se despierte cansada.

Sensibilidad extrema: Cerca de la mitad de quienes sufren fibromialgia informan tener gran sensibilidad a ruidos, luces brillantes, olores, medicamentos y ciertos alimentos.

Dolores de cabeza: Se presentan como dolores crónicos, migrañas y/o cefaleas tensionales.

Síndrome del intestino irritable: Entre el 40 al 70 % de los pacientes experimentan diarrea, estreñimiento, dolor abdominal y gas.

¿Cuáles son sus causas?

Una nueva investigación sugiere que ciertos desequilibrios en el sistema nervioso amplifican la sensación normal, por lo que incluso un ligero roce se percibe como dolor. La medicina convencional señala que esta sensibilidad exacerbada al dolor podría ser genética, puesto que en algunas familias la incidencia de fibromialgia es más elevada.

Los pacientes de fibromialgia también tienen niveles más altos de un neuropéptido llamado sustancia P que está implicado en la comunicación de las señales de dolor al cerebro, así como niveles más bajos de las hormonas de mitigación del dolor que son la serotonina y la norepinefrina.

Ahora bien. Existe también una serie de factores conocidos por contribuir al desarrollo de la fibromialgia que, cuando se tratan desde la raíz, producen una notable mejoría en la gran mayoría de las personas que sufren esta enfermedad.

Factores que contribuyen a la fibromialgia

1. Alergias alimentarias

2. Desequilibrios del azúcar en sangre y la insulina

3. Defectos de metilación

4. Bajos niveles de triptófano

5. Perturbaciones del sueño

6. Bajo funcionamiento de la tiroides

7. Fatiga adrenal

8. Bajos niveles de magnesio

Tratamiento natural de la fibromialgia

Alergias alimentarias

Existen varios estudios que relacionan las alergias alimentarias con la fibromialgia, por lo tanto, lo primero que se aconseja como parte de un tratamiento natural, es identificar las posibles alergias.

Si bien son una condición bastante común, muchas personas no son conscientes de que tienen alergias alimentarias debido a que, a veces, la reacción alérgica puede tomar hasta dos días en ocurrir después de comer el alérgeno. Por ello es importante realizarse un examen de alergia que ayude a determinar si existe tal alergia y en caso de ser así, a qué alimentos se es alérgico.

Puede probar también cómo se siente al ir eliminando ciertos alimentos de su dieta. Los alérgenos más comunes y los primeros que se deben descartar son el gluten, presente en todos los productos elaborados a partir de trigo, cebada, centeno y avena; y la lactosa, presente en leche, yogures, quesos, y otros derivados lácteos.  

Desequilibrios de azúcar en sangre

El azúcar y la harina blanca son alimentos de alto índice glucémico, lo que significa que causan que el azúcar en la sangre y los niveles de insulina se disparen después de comerlos. Esto a menudo es seguido por una bajada abrupta del azúcar en la sangre, lo que se conoce como hipoglucemia reactiva. Con el tiempo las células del cuerpo se acostumbran a los niveles más altos de insulina y desarrollan resistencia a la insulina. Esta impide que el azúcar en la sangre entre en la célula donde las mitocondrias la convierten en energía. Por lo tanto, la fatiga es un efecto muy común que ocurre tras comer demasiados de estos alimentos de alto índice glucémico, así como también lo son la depresión, el aumento de peso y la ansiedad.

Para tratar la fibromialgia, es necesario eliminar o reducir al mínimo (al menos en un principio) todos los azúcares añadidos en postres, bebidas, jugos, golosinas, masas, jarabes y granos, excepto los integrales, que pueden consumirse una vez al día.

Defectos de metilación

La metilación es un proceso del cuerpo para producir y metabolizar los neurotransmisores. Cuando existen problemas con la metilación se pueden desencadenar desequilibrios en los neurotransmisores, lo que puede conducir a fibromialgia, depresión y/o ansiedad. Por esto, es de suma importancia restablecer los niveles óptimos de nutrientes como vitaminas B6, B12 y ácido fólico (B9), cruciales para una adecuada metilación.

Bajos niveles de triptófano

El triptófano es un aminoácido (bloque de construcción para las proteínas) que se ha utilizado durante años para tratar la depresión. Es un precursor de la serotonina, un neurotransmisor que tiene potentes efectos sobre el estado de ánimo. Las vitaminas B6, B12 y el ácido fólico –mencionados arriba– son necesarios para convertir el triptófano en serotonina.

Varios estudios han encontrado que las personas con fibromialgia tienen bajos niveles séricos de triptófano, y una disminución de la absorción intestinal de este nutriente. La idea entonces es restablecer los niveles adecuados de triptófano en el cuerpo por medio de la suplementación, para aumentar así los niveles de serotonina en el cerebro. Este es el mismo efecto que buscan muchos antidepresivos, pero en este caso no se interviene la química cerebral, por lo que es un método más lento pero libre de desagradables efectos secundarios.

Perturbaciones del sueño

Varios estudios han demostrado que muchas personas con fibromialgia tienen un trastorno del sueño conocido como ‘intrusión de ondas alfa’. Este tipo de trastorno impide que el cuerpo descanse lo necesario durante el sueño, por lo que su corrección es de suma importancia para las personas con esta condición.

La melatonina es una hormona crucial para obtener un sueño adecuado. Es hecha en el cerebro por la glándula pineal a partir de la serotonina. Este proceso de conversión, sin embargo, requiere metilación. Por esto, las vitaminas mencionadas anteriormente pueden ayudar a mejorar el sueño, así como también el triptófano, precursor de la serotonina. Otras terapias naturales que ayudan a normalizar el sueño incluyen el uso de hierbas como melisa y valeriana.

Bajo funcionamiento de la tiroides

La hormona tiroidea es esencial para el correcto funcionamiento de las mitocondrias del cuerpo –las centrales eléctricas en nuestras células que producen energía–. Se piensa que la disfunción mitocondrial desempeña un papel central en la fibromialgia. La baja función tiroidea tiende a causar fatiga, depresión, aumento de peso, sensación de frío, estreñimiento y dolor muscular, todos síntomas comunes a la fibromialgia.

Si usted tiene una temperatura corporal baja (menor a 36 grados) y tiene fibromialgia, hay una buena probabilidad de que tenga un problema con su tiroides. Esto se puede confirmar por medio de exámenes médicos específicos, y luego tratar de forma natural.

Fatiga adrenal

La baja función de la glándula suprarrenal también es un factor común que contribuye a la fibromialgia. Esto puede ocurrir como resultado de estrés crónico, ingesta excesiva de cafeína, exposición a toxinas, y otros factores. La fatiga suele ser el síntoma más significativo de una función suprarrenal baja. Por lo tanto, una vez confirmada esta condición es necesario tomar un suplemento glandular suprarrenal que reemplace las hormonas suprarrenales que faltan, en conjunto con hierbas como regaliz, ginseng, rhodiola rosea, avena sativa y otras como tribulus terrestris (en el caso de los hombres), que ayudan a proteger y restaurar la función suprarrenal.

Bajos niveles de magnesio

Muchas personas con fibromialgia tienen niveles deficientes de magnesio en la sangre. Para ayudar a corregir esta deficiencia es importante incluir una suplementación oral de magnesio que incluya también compañeros biológicos que aumenten su asimilación, tales como vitaminas B1, B3, B6, calcio y aminoácidos.

Y no olvide relajarse…

Los problemas de sueño, los bajos estados anímicos o la depresión están asociados a un alto nivel de estrés. Los baños de tina con agua caliente y sal de mar o sales de Epsom resultan muy efectivos para relajarse antes de ir a dormir.

Los masajes, incluso los automasajes en las orejas, el cuello o los pies, junto con ejercicios de respiración, también pueden ayudar a la relajación.

Finalmente, es muy importante que quienes sufran de fibromialgia trabajen en aumentar y/o re-afirmar su autoestima, puesto que la autoestima baja suele ser un factor común en los afectados por esta enfermedad.

Por Equipo El Guardián de la Salud

Fuentes:

www.drweil.com/health-wellness/body-mind-spirit/autoimmune-disorders/fibromyalgia/

www.greenmountainhealth.com/fibromyalgia

(Artículo publicado originalmente en la edición 151 de El Guardián de la Salud, versión papel)