Deshágase de la Gastritis Naturalmente

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago acompañada de náuseas, acidez, distensión abdominal, pesadez estomacal, diarrea y fatiga.

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Por Jaime Pacheco Cabezas

La gastritis es una inflamación de la mucosa del estómago acompañada de náuseas, acidez, distensión abdominal, pesadez estomacal, diarrea y fatiga.

Una gastritis no tratada puede progresar a un sangrado y/o erosión de la pared gástrica, con el peligro de un proceso ulceroso, perforación o hemorragia.

Entre las causas de la gastritis se encuentran: comer alimentos tóxicos, muy calientes o muy fríos, comer a deshoras, consumir café, té, alcohol y bebidas de fantasía en exceso, grasas procesadas (ej. frituras), condimentos o salsas, toxinas, tener alergias alimentarias, comer en exceso y hacer malas combinaciones alimentarias, entre otras, todo lo cual provoca una fiebre de las mucosas. Esta fiebre interna, como nos explica el naturista chileno Manuel Lezaeta Acharán, consiste en una reacción nerviosa y circulatoria cuando los nervios son irritados o sometidos a un trabajo mayor que el normal.

Otros factores muy comunes que provocan la inflamación de las mucosas gástricas son preocupación, ansiedad, estrés (gastritis aguda por estrés); medicamentos y drogas como antibióticos y, particularmente, antiinflamatorios no esteroideos (gastritis erosiva crónica).

Del mismo modo, la administración de radiación, la ingestión accidental de ácidos, y los metales como mercurio o plomo pueden originar gastritis severas.

Además de lo anterior, los parásitos y ciertas bacterias (*Helicobacter pylori), pueden inflamar la mucosa del estómago.

*El consumo de aceite de oliva extra virgen ayuda a controlar la actividad de la Helicobacter pylori, acelerando la mejoría de muchos casos de gastritis y de úlcera péptica.

La gastritis tiene cura

El tratamiento de la gastritis aguda ocasional necesita que el paciente haga reposo en cama y permanezca en ayunas, es decir, que sólo tome agua pura.

Ahora, cuando se trata de una gastritis crónica o aguda, pero leve, puede simplemente excluir por completo de la dieta carnes y harinas refinadas, por ser alimentos de difícil digestión, que promueven la inflamación y que dificultan la motilidad intestinal. Entre los alimentos útiles para curar este tipo de gastritis están:

Avena (excelente neutralizador natural de los ácidos estomacales), acelga, pera, jugo de papa cruda o agua de papas cocidas al vapor, leche de almendras y lechuga; todos aminoran los síntomas de la gastritis y disminuyen el grado de acidez estomacal.

Es bueno disponer en las comidas de abundante perejil fresco, ya que es un tónico estomacal, además de antiflatulento y digestivo. Es recomendable la zanahoria cocida y la alcachofa para estabilizar la acidez estomacal y estimular la función hepática.

El agua arcillosa, tomada a diario en ayunas, promueve la curación. Si la gastritis ha sido provocada por envenenamiento con alimentos, entonces se deberá utilizar carbón vegetal. Se debe incorporar manganeso (presente en paltas, cereales integrales, verduras de hoja verde, alfalfa), vitamina A (yema de huevo) y betacaroteno/pro-vitamina A (presente en zanahoria, betarraga, papaya, etc.), ya que promueven la reparación de los tejidos afectados de la mucosa gástrica, aumentando la resistencia a las infecciones.

Suplementos aliados que desintoxican el organismo:

Propóleo (antibiótico natural)

Complejo de vitaminas B natural (300 mg/día) -Aceite de germen de trigo (400 UI /día) -Vitamina C no ácida (1000-3000 mg/día)

Plantas medicinales curativas:

Diente de León (infusión de sus hojas), posee propiedades aperitivas, depurativas y hepatoprotectoras que mejoran la digestión.

 

Achicoria, en caso de digestiones pesadas. Comer en ensaladas o en infusión (1 cda. sopera por taza) Alfalfa, es rica en enzimas digestivas y está especialmente indicada en gastritis y úlceras de estómago, (contraindicado para embarazadas y en períodos de lactancia).

 

Sábila o  Aloe vera es un potente recuperador y protector de la mucosa gástrica.

 

 

 

Hinojo, sus propiedades medicinales son ampliamente conocidas para resolver malestares digestivos, gases, flatulencias y diarreas (no usar en tiroiditis, por su contenido en yodo).

 

 

 

Salvia, sus hojas poseen propiedades antisudoríficas, hipoglucemiantes, emenagogas, antiespasmódicas, antisépticas y antiinflamatorias.

 

Sangre de grado, cura y repara las mucosas gástricas, además controla eficazmente la Helicobacter pylori. (Contraindicado para embarazadas, en lactancia y niños menores de 12 años).

 

Tomillo, tiene propiedades antisépticas, espasmódicas,

carminativas y digestivas.

 

 

En caso de crisis (cólicos):

Albahaca, que tiene efectos sedantes, carminativos, digestivos y antisépticos (tomar una taza como infusión después de las comidas).

Llantén, posee un efecto protector y emoliente (ablanda partes inflamadas) y sus propiedades astringentes ayudan a detener la diarrea.

Manzanilla, en infusión es de gran utilidad para desinflamar la mucosa gástrica (no en alérgicos a la ambrosía).

Matico, tiene propiedades anticancerígenas y ayuda a curar úlceras estomacales.

Melisa, relaja la musculatura de los órganos internos.

Menta, descongestiona, refresca y es digestiva, elimina también los gases y flatulencias, alivia la acidez estomacal y las nauseas.

Valeriana, especialmente indicada en gastritis de origen nervioso, tiene propiedades sedantes del sistema nervioso y de los órganos digestivos.

(No se debe usar en embarazadas ni lactantes, en caso de úlcera gastroduodenal ni en tratamientos con anticoagulantes ni hemostáticos).

Prevención sabia

Además de evitar las causas de la gastritis detalladas arriba, procure realizar cinco o seis comidas ligeras al día (no beba líquidos durante la comida), comiendo siempre a la misma hora y masticando bien. Por otro lado, aprenda a manejar el estrés.