Dato Guardián: Las frutillas bloquean la absorción de mercurio de los pescados

Como parte de mi investigación científica todavía en curso acerca de los metales pesados, la retención elemental y su captura, he identificado y documentado sustancias anti-metales pesados ​​que tienen una notable afinidad natural para unirse a ellos y “capturarlos”

Como parte de mi investigación científica todavía en curso acerca... seguir leyendo

Extracto de una reciente investigación de Mike Adams Editor de NaturalNews.com

Como parte de mi investigación científica todavía en curso acerca de los metales pesados, la retención elemental y su captura, he identificado y documentado sustancias anti-metales pesados ​​que tienen una notable afinidad natural para unirse a ellos y “capturarlos”. Se trata de algo particularmente importante hoy en día debido a que muchas especies de pescado tienen grandes cantidades de mercurio. De hecho, la FDA de EE.UU. ha advertido recientemente a las mujeres embarazadas que coman menos cantidad de aquellos pescados con altos niveles de este metal tóxico. Sin embargo, la agencia no ha aportado ninguna solución real para bloquear la absorción de mercurio durante la digestión, en caso de consumir–sin saberlo– alimentos que lo contienen.

A pesar de su toxicidad, el mercurio es un metal pesado que se “captura” bastante fácil (a nivel de sistema digestivo), debido a que es un elemento “pegajoso” por decirlo de alguna manera; incluso se adhiere a los tubos de ensayo en los laboratorios. Lo curioso es que también se “pega” a ciertas fibras dietéticas. De hecho, son las fibras insolubles de la fruta las más eficaces en capturar mercurio durante la digestión, algo que no ocurre con otros metales como plomo, cadmio y arsénico.

Así, de toda la fibra dietaria testeada, la más efectiva fue la de la frutilla. Esto significa que para bloquear el mercurio de los alimentos, hay que comer frutillas.

La frutilla capta más del 95 % del mercurio durante la digestión

En mis pruebas de laboratorio, las frutillas fueron capaces de capturar más del 95 % de todo el mercurio adicionado a la solución de ácido gástrico que simulaba la digestión humana. Las frutillas liofilizadas (deshidratadas y congeladas) también tuvieron este efecto, pero no así el zumo de frutilla porque carece justamente de fibra (pulpa).

¿Por qué las frutillas? Porque son la única fruta con semillas en su exterior. Bajo el microscopio, se puede ver que cada pequeña semilla de la frutilla está conectada con el centro de la fruta a través de un haz de fibras vegetales. Estas fibras son muy fuertes y no son fáciles de digerir para los humanos. Pasan por gran parte de nuestro sistema digestivo intactas, al igual que las fibras de la cáscara de psyllium o las fibras vegetales insolubles.

Aisladas bajo un microscopio, las fibras de las frutillas son también translúcidas. Y lo que es realmente sorprendente es que incluso resisten la digestión con ácido nítrico. Es decir, son unas fibras increíblemente fuertes y resistentes pero casi invisibles a simple vista. Y en nuestro tracto gastrointestinal funcionan como “esponjas” que atrapan el mercurio con increíble eficacia.

Coma frutillas con el pescado

Aquí está la aplicación práctica de todo esto: Resulta que cuando usted come pescado, sobre todo atún, mariscos o sushi, es muy probable que esté comiendo también, y sin quererlo, mercurio. ¿Cómo puede protegerse de este metal tóxico? Comiendo frutillas frescas junto con su comida de pescado, porque estas impedirán prácticamente toda la absorción de este metal a través de las paredes intestinales.

 

 

Fuente:

www.naturalnews.com/046044_mercury_in_fish_strawberries_peanut_butter.html