Consumidor informado: Mito y verdad sobre el huevo

Hoy en Chile existe una excelente campaña que está fomentando el consumo de huevos, describiéndolos como ‘la mejor proteína’. Algo con lo que estamos plenamente de acuerdo, después de la leche materna, claro.

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Hoy en Chile existe una excelente campaña que está fomentando el consumo de huevos, describiéndolos como ‘la mejor proteína’. Algo con lo que estamos plenamente de acuerdo, después de la leche materna, claro.

Pero no siempre ha sido así. Por mucho tiempo, los mensajes sobre comer huevo han sido confusos. En la década de los 70 se recomendaba empezar el día comiendo un huevo, pero en la década de los 80 el temor por la salmonella* causó estragos en la venta y consumo de huevos.

En la década de los 90 surgieron preocupaciones sobre la cantidad de colesterol contenido en los huevos, lo que se sumó a la mala reputación que ya venían teniendo por la salmonella. Y hoy, el huevo se recomienda como un alimento saludable, particularmente para niños.

¿Entonces? La verdad es que, a pesar de su polémico pasado, el huevo es y siempre ha sido un grandioso alimento, completo y nutritivo.

Y para terminar de despejar las dudas, hay dos afirmaciones muy recurrentes que vienen dando vuelta desde hace tiempo y que ahora vamos a aclarar. Con esto, tendremos aún más argumentos para continuar comiendo huevo. Veamos…

Por ser altos en colesterol, lo huevos tapan las arterias.

MITO:  La evidencia demuestra que el colesterol dietario no es la causa principal de altos niveles de colesterol en la sangre.  Las personas creían que niveles altos de colesterol en la dieta conducían a niveles altos de colesterol en el torrente sanguíneo, contribuyendo al taponamiento de las arterias y al riesgo de ataque cardíaco. No obstante, los estudios han demostrado que el colesterol dietario tiene un impacto casi nulo sobre los niveles de colesterol en la sangre.

En un estudio conducido por la Universidad de Washington, se le dio a personas con colesterol sanguíneo alto dos huevos al día, combinado con una dieta baja en grasa. Como resultado, esta modalidad aumentó su nivel de colesterol levemente, pero la mitad de ese aumento era del colesterol HDL –el “bueno”– que puede ayudar a limpiar las arterias en vez de taponearlas.

La Asociación Americana del Corazón y el Ministerio de Salud de Chile recomiendan hoy el consumo de un huevo por día.

Los huevos pueden ayudar a prevenir la ceguera.

REALIDAD: Los huevos contienen ciertos nutrientes que protegen los ojos contra la ceguera asociada a la edad. La condición, llamada degeneración macular relacionada con la edad (DMRE) es bastante frecuente, y para poner un ejemplo de su prevalencia, representa el 50% de todos los casos de ceguera y problemas a la vista en el Reino Unido.

Esta condición ocurre cuando las células sensibles a la luz de la mácula (área pequeña en la retina que recubre la parte posterior del ojo), se dañan y pierden la capacidad de ver colores y objetos apropiadamente.

Un estudio reciente hecho por la Universidad Internacional de Florida, descubrió que los ojos que contenían cantidades más altas de un nutriente llamado luteína, tenían hasta un 80% menos de propensión a sufrir de DMRE.

La luteína protege al ojo al formar pigmentos en la mácula. Entre más pigmentos tenga el ojo, menos propenso estará de padecer DMRE.

La luteína no es generada naturalmente por el cuerpo, pero se encuentra en algunos alimentos como vegetales de hoja verde, brócoli y… huevo. Por lo tanto, al incluir huevos en su dieta estará resguardando su visión para el futuro.

 

 

Nutrientes del huevo:

La clara del huevo está compuesta por más de la mitad de la proteína total del huevo y contiene riboflavina, niacina, clorina, magnesio, potasio, sodio y sulfuro. La yema, por su parte, contiene toda la grasa y el colesterol, además del 44% de las proteínas. También es la que concentra la mayor cantidad de vitaminas y minerales como fósforo, folato, manganeso, tiamina, hierro, yodo, cobre, calcio y zinc, y vitaminas A, D y E. En resumen, al huevo le falta sólo la vitamina C para ser absolutamente completo.

 

*La salmonella está presente en el intestino de las aves, pero sólo puede penetrar la cáscara del huevo cuando ésta se triza o se adelgaza por estar añeja. Por eso, es recomendable hacer la prueba de frescura e impermeabilidad del huevo, confirmando que se hunda al sumergirlo en un recipiente con agua. Si se hunde, esto indica que no le ha entrado oxígeno (lo que le permitiría flotar), por lo que el huevo está sano.

 

 

Fuentes:

www.asohuevo.cl/consumidores/huevo/preguntas.php

www.dailymail.co.uk/health/article-107199/Unscrambling-myths-facts-eggs.html