Cómo reducir el estrés en estas fiestas de fin de año

El período festivo puede ser muy estresante. La búsqueda de los regalos, los gastos extras, la preparación de cenas especiales, y la decisión de con quién pasar las fiestas pueden alterar la tranquilidad mental de muchas personas

El período festivo puede ser muy estresante. La búsqueda de... seguir leyendo

Compilado por equipo El Guardián de la Salud

El período festivo puede ser muy estresante. La búsqueda de los regalos, los gastos extras, la preparación de cenas especiales, y la decisión de con quién pasar las fiestas pueden alterar la tranquilidad mental de muchas personas. Todos lidiamos con el estrés de maneras diferentes, pero no hay duda de que, para algunos, puede llegar a ser algo muy perturbador. Así, diciembre puede convertirse en un mes agitado y difícil de enfrentar.

Es por esto que, a continuación, le compartimos algunos consejos útiles que le ayudarán a mantenerse relajado, conservar la calma y, sobre todo, disfrutar de estas fiestas, que debería ser el fin primero.

Aprenda a decir no

Saber cuándo decir no puede ser una excelente manera de reducir sus niveles de estrés. Con la presión proveniente de todos los ángulos, es importante recordar que no tiene por qué decir que sí a todo.

Recuérdese a sí mismo que está perfectamente bien rechazar una fiesta de trabajo y pasar la noche en casa en su lugar. La clave es darse cuenta de que decir no, no lo hace una persona egoísta. En cambio, lo que significa es que realmente podrá disfrutar de las cosas a las que le diga que sí. No olvide que el que mucho abarca, poco aprieta.

Consejo principal: En lugar de tratar de complacer a todo el mundo todo el tiempo, trate de reclamar tiempo para usted y hacer lo que le gusta: leer un libro, tomar un baño, salir a pasear o compartir con diferentes personas.

 

Manténgase positivo

En las fiestas, ya sea de Navidad o Año Nuevo, puede tener tanto que hacer y tantas cosas que organizar que lo más probable es que termine sintiéndose cansado y agotado. Esto puede dificultar ver el lado positivo de las cosas, pero… Siempre hay algo por lo que estar agradecido, por pequeño que sea, así que trate de buscar los aspectos positivos de las cosas.

Consejo principal: Al final de cada día escriba tres cosas que salieron bien o por las que está agradecido. ¿Ha logrado algo bien en el trabajo?

¿Ha marcado una diferencia positiva en alguna persona? Piense en las cosas que sucedieron cada día que lo hicieron sentir bien consigo mismo.

Intente ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío.

Acepte lo que no puede cambiar

Hay algunas cosas que simplemente no puede cambiar. El comportamiento de otras personas, por ejemplo, es difícil de controlar; por lo tanto, cuando presencie actitudes que le molesten, trate –en la medida de lo posible– de alejarse y dejarlo pasar.

El cumplimiento de los horarios, especialmente en el trabajo, también puede estar fuera de su control. La clave es priorizar. Si tiene un gran día por delante, escriba una lista de cosas que debe cumplir y póngalas en un orden estricto.

Enfrente las tareas más difíciles primero para que pueda quitárselas del camino.

Consejo principal: Intente identificar lo que puede y no puede cambiar.

Sea realista acerca de las cosas sobre las que usted tiene verdadero poder.

Aprender a aceptar aquello sobre lo que no tiene control significará que, a la larga, eso lo no lo estresará.

Planifique y anticipe

Una de las principales causas del estrés es la sensación de que una situación en particular no se puede controlar. Intente planificar sus compromisos y su tiempo para tener suficiente información previa y poder delegar responsabilidades en caso de que lo necesite.

Consejo principal: Organícese y compre regalos con anticipación, de modo de que tenga tiempo para envolverlos sin apresurarse o sin agregar estrés adicional a su horario. Algunas personas trabajan realmente bien bajo presión, pero si este no es su caso, comience a comprar lo antes posible para que pueda tomarse su tiempo y elegir correctamente. Esto evitará la “compra de pánico” y no importa si un día sale de compras y llega a su casa con las manos vacías, porque todavía tendrá mucho tiempo para ir de nuevo.

Conozca sus límites

El estrés puede surgir cuando asume demasiadas responsabilidades y siente que no puede cumplir con ellas. Aprenda a reconocer cuándo está abarcando demasiado y no tenga miedo de pedir ayuda.

Por ejemplo, si ha invitado a toda la parentela para la cena de Navidad, intente compartir las responsabilidades de la casa entre los miembros de su familia en lugar de asumir todo usted mismo.

Consejo principal: Si todos tienen la responsabilidad de llevar a cabo una tarea, ningún miembro de la familia se llevará toda la carga y los niveles de estrés deberían reducirse para todos. Designe a todos una tarea para realizar el día de Navidad, incluso a los niños. Pídales que preparen verduras o pongan la mesa, por ejemplo.

Conozca y entienda los factores que detonan su estrés Las circunstancias que causan estrés variarán para todos, por lo que es importante reconocer cuáles son sus factores desencadenantes. Durante el período festivo hay más detonadores de estrés de lo habitual, así que identifique lo que puede convertirse en un problema y planifique cómo lidiar con eso.

Consejo principal: Podría ser útil llevar un diario de lo que le estresa, para que pueda consultarlo durante un tiempo más tranquilo y trabajar en estrategias para afrontar mejor dichas situaciones.

Conserve la calma

Las discusiones familiares pueden causar mucho estrés en las festividades, así que trate de resolver los problemas a medida de que surjan y no permita que quede el resentimiento. Si hay miembros de la familia que no se llevan bien, no los siente juntos a la mesa. Las distracciones como los juegos pueden ayudar a relajar la tensión, así que enfóquese en hacerlo divertido.

Consejo principal: Si un miembro de la familia es particularmente difícil o hay tensión, trate de calmar la situación con una palabra tranquila. Es normal que en las fiestas surjan algunos conflictos, sobre todo entre quienes se exceden con el alcohol, sin embargo, es importante conservar la calma y evitar comentarios o actitudes que puedan generar más conflictos.

Intente limitar la ingesta de alcohol en la medida de lo posible y deje más bebidas sin alcohol a la mano.

Manténgase activo

Es un hecho bien documentado que el ejercicio puede ayudar a reducir los niveles de estrés. Incluso cuando sienta que no tiene tiempo para ello, trate de salir a caminar a paso ligero, dé un paseo rápido en bicicleta o salga a correr para despejarse. Las probabilidades indican que si usted dedica unos minutos a la actividad física, después podrá realizar muchas más tareas.

Consejo principal: El aire fresco y la luz solar también son importantes, así que aproveche la hora de almuerzo en su trabajo para salir a dar una vuelta, o camine un poco a la salida del trabajo para ayudar a reducir los niveles de estrés.

Viva un estilo de vida saludable

Muchos de nosotros tendemos a comer y beber en exceso en las fiestas, con toda la comida y bebidas que hay a disposición. Aunque está bien darse unos gustos de vez en cuando, trate de planificar algunas comidas saludables para contrarrestar los efectos de estas “salidas”, asegurándose de incluir muchas ensaladas frescas.

Consejo principal: Si está acostumbrado a fumar o beber frente a las situaciones de estrés, tenga en cuenta que ambas sustancias pueden actuar como soluciones temporales para que se sienta mejor; sin embargo, a la larga, harán que se sienta más estresado y agotado.

Fuente:

www.express.co.uk