Cinco secretos para abordar y tratar el acné juvenil

Los factores de activación del acné son muchos, por esto, te damos cinco miradas distintas desde dónde abordar el acné juvenil.

Los factores de activación del acné son muchos, por esto,... seguir leyendo

El acné es una alteración de la piel, que tiene su origen en el sistema pilosebáceo. Afecta principalmente a los jóvenes, durante los años de la adolescencia, y los individuos de cutis graso son los más propensos.

El acné tiene su origen en las glándulas sebáceas, que abundan en la piel del rostro y en la espalda, en la zona comprendida entre ambas escápulas. Cuando secretan una cantidad excesiva de sebo, provocan la llamada seborrea. Este sebo sobrante, al no encontrar suficientes vías de salida a través de los poros, dilata los canalículos. Estos solidifican la parte que aflora al exterior, causando la formación de una pápula, que es un abultamiento rojizo llamado papulosa. Se habla de pustulosa cuando la pápula se llena de pus o secreción. Al hablar de un granito de este tipo o espinilla en la piel, nos referimos a una pústula.

Factores que facilitan la aparición de acné

Es una afección en la que se desconoce la causa exacta de su aparición. Se identifican que son múltiples los factores de activación. Es por este motivo que a continuación se indicarán cinco de los factores que facilitan la predisposición a adquirir el acné.

1. Disfunciones digestivas

Las alteraciones hepatogastrointestinales, activan erupciones en la piel, como mecanismo de eliminación de toxinas. Es por este motivo que una adecuada dieta y una activación de las vías de eliminación dérmica, son la mejor forma de prevención.

Recomendación: Realizar baños de vapor en el rostro, disponiendo un recipiente con agua caliente con un puñado de hierbas de manzanilla y matico. Colocar el rosto sobre el vapor por 15 minutos, para dilatar los poros y estimular la eliminación dérmica.

Una alimentación desordenada empeora el curso de la enfermedad, por lo que se debe eliminar el consumo de chocolate, café, embutidos, azúcar refinada, margarina, leche, ají, frituras y alimentos muy calientes o muy helados.

Aumentar el consumo diario de frutas y vegetales en zumos, indicados para estimular la regeneración dérmica. Utilizar tres zanahorias y una manzana sin pelar, para realizar un zumo adecuado. Los aceites esenciales que contiene el zumo de zanahoria, ayudarán a la digestión y frenarán el acné. Otra alternativa es realizar un zumo de medio pepino con una rama de apio y un puñado de perejil. Beber al día tres a cuatro tazas de este zumo recién preparado, durante una semana. Se recomienda realizar una vez al mes.

2. Desequilibrios hormonales

Los estudios han demostrado que el acné hormonal está relacionado con fluctuaciones en los niveles de azúcar en sangre. El organismo responde a oscilaciones de estos niveles mediante la liberación de hormonas como la insulina y determinados andrógenos. Éstas estimulan las glándulas de la piel para que produzcan más sebo o grasa que bloqueará los poros.

Recomendación: Consumir alimentos cada tres horas para controlar la insulina, aumentando la ingesta de hipoglucemiantes como piña, manzana verde, pomelo, apio, jengibre y avena con yogurt natural. Se recomienda, además, para controlar las hormonas androgénicas, consumir granitos de polen en las mañanas. Evitar el consumo de dulces, helados y pasteles.

3. Estrés y emociones negativas

Con estos factores se activan las hormonas adrenales (adrenalina y cortisol) que cambian el pH de la superficie de la piel. Este proceso altera la lubricación normal de la piel, acidificándola.

Recomendación: Realizar caminatas diarias y actividades recreativas para estimular las endorfinas. Es muy adecuado complementar con homeopatía o fitoterapia. Se recomienda la melisa en D6 y pasiflora en D6, antes de dormir, cercano a las 22:00 hrs. Dosis adecuada, cinco a seis glóbulos de cada una, lejos de las comidas.

4. Ciclos hormonales femeninos

La menstruación es un marcado componente hormonal que causa manifestación dérmica, como vía de eliminación.

Recomendación: Tomar una infusión de una cucharadita de salvia con agua caliente, sin endulzar. Tomar dos a tres tazas por día, alrededor de siete días, antes del período menstrual.

5. Uso de cremas o maquillaje

Cualquier crema que deje la piel grasa no es recomendable, ya que sólo aumentará la congestión de la piel.

Recomendación: Reducir el uso de cremas y mejorar la higiene de la piel para evitar la obstrucción. El jabón de afrecho o neutro desempeña un papel muy importante en la reducción del acné. Jabones con cremas hidratantes o perfumes deben evitarse por completo. Se aconseja para rehidratar: colocar tres cucharadas de avena tradicional en una infusión de matico caliente (1 hoja) y hervir durante 15 minutos. Luego, aplicar esta preparación con una brocha pequeña sobre el rostro, en toda la superficie. Dejar actuar sobre la piel 30 minutos o hasta que se reseque. Realizar todas las noches. Este método puede tardar una o dos semanas en hacer efecto.


Se sugiere utilizar productos astringentes, que son sustancias que con su aplicación externa local (tópica) retraen los tejidos y pueden producir una acción cicatrizante y antiinflamatoria.

A continuación se indican astringentes de uso cotidiano:

Aloe vera: Utilizar el gel de la hoja directo sobre la piel o realizar un zumo con un trozo de 4 por 4 cm, sin la corteza. Aplicar este preparado con un pincel, sobre la zona dañada o adolorida. Se recomienda realizar este procedimiento 4 veces por semana.

Zumo de limón: Exprimir un limón pequeño, evitando su oxidación. Luego filtrar e incorporar cinco gotas de vinagre de manzana. Aplicar sobre el rostro o espalda con un algodón. Dejar actuar por unos minutos (es opcional retirar).

Albahaca: Poner dos a tres cucharaditas de hojas de albahaca seca en una taza con agua hirviendo y dejar reposar durante 20 minutos. Dejar enfriar y aplicar con un algodón sobre la zona afectada. No se debe retirar, sino mantener en la piel durante el día.

Claras de huevo: Limpiar muy bien la piel y aplicar la clara de huevo con un algodón, dejarla así varias horas. Luego, licuar un pepino pelado y aplicar el zumo sobre el acné.

Hamamelis: En medio vaso de agua fría purificada, incorporar 10 gotas de hamamelis. Frotar toda la cara con un algodón empapado en este preparado. Aplicar en las mañanas y dejar actuar todo el día. En caso de ardor retirar luego de 30 minutos, con agua tibia.

Consejo Guardián: “Las actividades y terapias que ayudan a ser más extrovertido (liberándose de la sensación de vergüenza o timidez), también pueden ayudar mucho a mitigar los factores de estrés que empeoran esta condición de la piel”.

Por Lorena Castillo

Paramédico clínico

Nutrición y dietética ortomolecular