Cáncer de estómago: ¿Qué es lo que me cuesta digerir?

El cáncer es una de las más grandes pandemias de los últimos tiempos. Mucho hemos escrito acerca de esta dolencia, sin embargo “cáncer”, al fin y al cabo, no es más que una palabra a la que el ser humano ha querido darle una muy nefasta connotación.

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Sergi Recasens.
Autor, Investigador
Nutrición Metabiológica
 
 
El cáncer es una de las más grandes pandemias de los últimos tiempos. Mucho hemos escrito acerca de esta dolencia, sin embargo “cáncer”, al fin y al cabo, no es más que una palabra a la que el ser humano ha querido darle una muy nefasta connotación.
Primero definamos el cáncer como la multiplicación descontrolada de una célula dirigida por el cerebro, cuya razón escapa a nuestra conciencia y entendimiento.
El cáncer no es una célula que se ha vuelto loca, si no que, dentro de su orden biológico, responde a situaciones de estrés o reparación.
¿Encuentra algún parecido entre el comportamiento de las células y nosotros los humanos? Las células cancerosas actúan del mismo modo que nosotros, aniquilando prácticamente todo lo que se interponga en nuestro camino con el fin, claro está, de asegurar la supervivencia.
 
¿Qué es el cáncer de estómago?
Es una modalidad de cáncer que se desarrolla en el revestimiento interno del estómago. En algunos casos, se puede propagar a lo largo del estómago y afecta a más de un millón de personas cada año sin importar raza ni edad.
El principal problema con el cáncer de estómago es que a menudo pasa inadvertido, ya que no hay abultamiento alguno ni nada que pudiera aparecer en una radiografía. Es mediante una endoscopia como se suele detectar. La mala noticia es que para cuando se hace eso a muchos se nos asusta con un diagnóstico de “cáncer avanzado”. La buena noticia es que estando consciente del proceso biológico, usted puede perderle el miedo y enfocarse en darle herramientas a su cuerpo para salir de esto.
Aunque para la medicina clacista no existe una causa exacta conocida, sí se reconocen una serie de factores que agravan su manifestación y síntomas:
-Alimentos desfavorables: en especial los alimentos ahumados, las carnes quemadas, las salchichas y el tocino industrial. Contienen nitrosaminas, que son conocidas por potenciar el desarrollo de tumores. Y una dieta rica en alimentos altos en sal común (como la salsa de soya comercial, los alimentos muy procesados, industriales, enlatados, en conserva, etc.) lo empeora.
 
Agentes carcinógenos: que pueden ser de muy diversa índole como radiaciones excesivas, microondas u ondas electromagnéticas de celulares, computadores, redes inalámbricas, contaminación, productos químicos, utensilios de teflón, aluminio, altas dosis de estrés, tabaco, alcohol, etc.
La gran mayoría de las personas no tiene la menor idea de que estamos expuestos constantemente a todos estos factores. Es decir, vivimos en un constante estado de estrés (esforzados tanto física como química, emocional y mentalmente).
Si lo que se pretende es erradicar el cáncer, lo primero que hay que hacer es cambiar la idea de lo que es el cáncer.
El cáncer, al igual que cualquier otra enfermedad, es la suma de numerosos instantes vividos con sus correspondientes emociones que gatillan una producción química en nuestra unidad cuerpo-mente.
Tras los múltiples casos que han llegado a mi consulta, he podido constatar que los mismos hábitos y patrones de comportamiento se repiten en todos y cada uno de ellos. Al día de hoy, todavía no he conocido a ningún participante con cáncer (y digo participante, por que la persona debe involucrarse en su proceso de sanación) que no tenga conflictos, preocupaciones o traumas del pasado que acompañan su condición.
El cáncer no es una enfermedad, es un llamado a la vida. El cáncer es una gran oportunidad para reconocer la manera de actuar ante las circunstancias de la vida, y poder corregir vicios mentales y costumbres adquiridas a lo largo del tiempo. Es un SOS desarrollado por el cerebro para permitir al organismo sobrevivir, no morir, como la gran mayoría de las personas cree.
¿Y qué es lo que está pidiendo a gritos? Un cambio en todos los sentidos.
¿Por qué un gran porcentaje de la población puede desarrollar un cáncer y la otra parte no? Responsabilizar a los genes, como incesantemente nos bombardean, no tiene ni pies ni cabeza, como así lo ha demostrado con creces la Epigenética.
Lo que el hombre insiste en llamar enfermedad, no es nada más que el lenguaje que utiliza el cuerpo para enviar un mandato, un “reset”, un reajuste que nos reclama encontrar nuestro camino en la vida. Es evidente que el cáncer pretende decirnos y enseñarnos algo; lo doloroso del tema es que la gran mayoría se niega a verlo.
La solución no es someterse a tratamientos de quimioterapia o radioterapia. Ciertamente estos tratamientos matan muchas células cancerosas, pero al mismo tiempo, destruyen enormes cantidades de células sanas de todos nuestros órganos vitales ocasionando daños irreversibles. La verdadera sanación no se produce destruyendo partes vitales del organismo, sino al eliminar las causas del desarrollo de las células cancerosas.
 
¿Qué es lo que no soy capaz de digerir?
El estómago es el centro de operaciones de toda persona. Es donde se cocinan las emociones y los sentimientos. A decir verdad, todo pasa por nuestro sistema digestivo. Padecer de reflujos, acidez, ardores y demás molestias relacionadas con el tracto gástrico es una indicación de que algo no se “siente” de manera adecuada. Ello no implica que las personas que padecen de estos síntomas tengan cáncer de estómago ni mucho menos. Sin embargo, son señales a tener presente.
El cáncer de estómago, también llamado cáncer gástrico, está enviando un contundente mensaje a la persona que lo padece y a la vez, ayudando a digerir eso que le cuesta tanto.
 
¿Qué es lo que le indigesta?
Las personas que se encuentran con este problema viven las circunstancias de una manera muy fuerte e intensa. Piensan que las están haciendo sufrir demasiado con todo lo que les está ocurriendo o, simplemente, con lo que ya les sucedió.
El éxito en el tratamiento de cáncer implica que el paciente se encuentre completamente en paz tanto a nivel físico, mental y espiritual. Por ello, es imprescindible soltar la ira y el rencor. Sólo así se producirá la aceptación y el perdón en todos sus aspectos.
Pautas y recomendaciones a seguir
 
– Toma de conciencia
La toma de conciencia de aquello que “no se traga” y le provoca rabia, ira o enojo es un punto crucial. La confianza en uno mismo, en el proceso y en el o los terapeutas, es vital. Usted ha de sentirse acompañado durante su proceso. El terapeuta le ayudará en su camino, pero el viaje se realiza solo, nadie puede hacer el trabajo interno más que usted.
 
– Control de la respiración
Es bien sabido que mantener una respiración abdominal lenta y pausada disminuye los latidos del corazón y regenera y oxigena las células nutriendo todo su sistema nervioso. Una buena oxigenación celular mediante el control de la respiración y el ejercicio moderado crearán un espacio alcalino, rico en oxígeno, que favorece la eliminación de células cancerosas.
 
ALIMENTOS A SUPRIMIR
•    Cualquier tipo de endulzante natural: azúcar morena, azúcar integral, almidón, miel, miel de cereales, siropes, maltosa, manitol, xilitol, dextrosa.
•    Todo tipo de endulzante artificial: azúcar refinada blanca, azúcar rubia, sacarina, sucralosa, aspartamo, ciclamato, curculina, sorbitol, etc.
 
•    Productos lácteos: yogurt, leche, queso, mantequilla, margarinas, etc. Provocan  flemas en el tracto gastrointestinal, empeorando la condición inflamatoria y secretora en algunos cánceres.
 
 
•    Harinas refinadas y alimentos procesados: Pan y arroz blanco, todo tipo de pastas, repostería, galletas, etcétera.Todos ellos debilitan el sistema inmunológico por ser toxinas en el organismo, crean flemas, elevan los niveles de azúcar en sangre, crean estreñimiento, etcétera.
 
 
•    Aceites de maíz, canola, cártamo, girasol, soya: Todos ellos, entre otras muchas cosas, promueven la inflamación celular y pueden provocar daños en el ADN.
 
•    Estimulantes: Café, té rojo, té negro, bebidas azucaradas, alcohol, tabaco, agua de la llave y embutidos.
 
 
 
 
 
 
•    Carnes, aves y mariscos: Son alimentos difíciles de digerir que requieren de muchas enzimas digestivas.
La elaboración de los alimentos debe ser simple. Hay que ayudar al organismo a desintoxicarse, para ello las preparaciones se harán al vapor o escaldadas. Procure no realizar cocciones demasiado largas.
Para cocinar le recomendamos el aceite de coco por ser el único que no presenta oxidación al calentarse. Y para aliñar sus comidas, ensaladas y demás, el aceite de oliva extra virgen prensado en frío y la sal de mar.
Para endulzar le recomendamos utilizar stevia en polvo, en hojas frescas o secas.
 
Como cereales sugerimos lo siguiente: quínoa, arroz integral, trigo sarraceno, amaranto. Puede adquirirlos con facilidad en las tostadurías.
Las infusiones relajantes del tracto digestivo son de gran ayuda como la de hinojo y manzanilla.
Incremente todo tipo de verduras y especias como ajo, zanahoria, cebolla, papa, puerro, ciboulette, coliflor, zapallo, jengibre, hortalizas de hoja verde oscuro, cilantro, perejil, espinacas, acelgas, brócoli, algas marinas y alimentos fermentados (tempeh, miso y nato).
SUPLEMENTACIÓN A  INCORPORAR
* Ácidos grasos omega 3
 * Moringa
* Vitamina E
* Vitamina D
* Extracto por concentración de cúrcuma
* Aceite de coco orgánico
* Alga espirulina, alga chlorella
* Pasto trigo
* Extracto de muérdago
* Multivitamínico y mineral de origen vegetal exento de levadura de cerveza y trigo
 
Querido lector, hay algo que es necesario que sepa. Nuestra misión es crear, y para ello siempre hemos de tener planes, retos, objetivos, resultados creativos. Si usted no es capaz de decir en menos de dos segundos cuál es su objetivo, probablemente su concentración esté enfocada en la enfermedad, y ése es un grave error.
Vea siempre la vida a través de los ojos de un niño, céntrese en el presente, olvídese del pasado, ríase de todo y cuanto le rodea, incluso de usted. Cante, baile, bendiga cada instante de su día. Perdónese con amor y llénese de alegría. Vuelva a enamorarse de la vida. Más información:
– “Tu salud en los nuevos tiempos”,  Sergi Jover (Ed. Obelisco).
– www.aprendiendognm.com