Caléndula, eficaz para una piel sana

A la caléndula se la conoce tradicionalmente como un remedio natural para tratar diferentes problemas en la piel, gracias a su contenido en flavonoides y triterpenos.

A la caléndula se la conoce tradicionalmente como un remedio... seguir leyendo

La Calendula officinalis es esa flor de color naranja, similar a la margarita, que tan fácil resulta cultivar en cualquier jardín, huerto, o incluso en un tiesto casero. Es anual y se multiplica por semillas. Su nombre viene del latín calendulae que significa “a lo largo de los meses”, haciendo referencia al largo período de floración que tiene.

Le gusta el clima templado, pero resiste heladas y sequías, y sus flores se cierran de noche y se abren nuevamente al amanecer. ¿Sabía que esta flor sigue al sol, como la flor de la maravilla?

Tiene efectos beneficiosos tanto para la salud como para la belleza, ya que su composición rica en carotenos, ácidos grasos esenciales, ácido silícico y resinas, le confiere propiedades regeneradoras, antiinflamatorias, calmantes y cosméticas. De hecho, en el siglo XII, sus flores se utilizaban para hacer desinfectantes para las heridas y sus hojas se aprovechaban para bajar la fiebre. Además, sus pétalos bien triturados se utilizaban para dar sabor y color a los platos elaborados con arroces y pastas, por lo que era llamada el azafrán de los pobres.

A la caléndula se la conoce tradicionalmente como un remedio natural para tratar diferentes problemas en la piel, gracias a su contenido en flavonoides y triterpenos. Su utilización sobre la piel tiene las siguientes propiedades:

-Antiinflamatoria: Si sufre de piel seca, dermatitis, pezones agrietados o tiene enrojecimiento a causa de una quemadura o del sol, es una planta que reduce la inflamación y el dolor que la acompaña.

-Regenera la piel: Cicatriza las heridas y revitaliza la piel. Además, estimula la secreción de colágeno y de proteínas epidérmicas.

-Actúa contra las bacterias y hongos que afectan a la piel, reduciendo la infección.

-Actúa contra las verrugas: Su contenido en acetilsalicílico la convierte en una planta ideal para reducir el crecimiento de éstas, y favorecer su posterior eliminación.

-Antibiótica y antitumoral de la piel: Actúa como vasodilatador periférico y tónico circulatorio.

-Tiene una discreta actividad emenagoga, es decir, que es capaz de aumentar discretamente la menstruación y es algo estrogénica. La podremos usar para regular el ciclo menstrual.

-Preciada como colirio, para aliviar los ojos cansados o irritados.

-Para la psoriasis u otros problemas dérmicos, empleando un bálsamo de caléndula

Estas propiedades específicas permiten utilizar la caléndula para: eccemas, estrías, heridas, abscesos, forúnculos, acné, pie de atleta, piel agrietada, hemorroides y otros.

¿Cómo usarla?

-Aceite: uno de los mejores y más populares remedios caseros. Se trata de macerar flores de caléndula en aceite de oliva preferentemente, dentro de un recipiente hermético de vidrio oscuro. Se deja reposar durante 3 semanas, en un lugar resguardado de la luz directa del sol.

Aceite de caléndula

-Tisana: Uso antidismenorreico (contra la irregularidad menstrual) y emenagogo. Se empieza a tomar quince días antes de la menstruación.

-Tinturas: Uso interno, 40 a 60 gotas, tres veces al día. Para eccemas, tomar 30 gotas con agua tres veces al día. Uso externo, diluida al 25% en agua sirve para lavados o compresas.

-Sus pétalos desecados y bien machacados se pueden usar como talco para bebés.

-Como ungüento para quemaduras leves, aplicar hasta tres veces al día.

Cómo preparar la infusión de caléndula

Tome un puñado de pétalos, ya sean secos o frescos, y póngalos a hervir en dos tazas de agua por tres minutos. Apague y deje reposar. Cuele y sirva. Puede tomarla fría o caliente. Este remedio es eficaz también como tónico o astringente facial.

¿Y la crema de caléndula?

Brinda una acción reconfortante a pieles enrojecidas. Ideal para preparar los pezones para amamantar y para reconfortar el agrietamiento durante la lactancia. La crema de caléndula es un buen antioxidante por lo que es óptima para luchar contra los radicales libres.

Preparación en casa

Ingredientes:

-500 ml (medio litro) de aceite de oliva virgen o de sésamo

-50 gramos de cera virgen de abejas

-25 gramos de flores de caléndula secas

-10 gotas de esencia a gusto: esencia de romero si tiende al cansancio, esencia de limón si tiene piel seca, de lavanda si es muy nervioso, de árbol de Té si tiende a hongos.

Elaboración:

-Caliente el aceite junto con las flores durante 20 minutos, hágalo con difusor y a la mínima temperatura para impedir que hierva

-Deje enfriar y filtre las flores

-A baño María deshaga la cera en un frasco de vidrio cerrado

-Agregue la cera deshecha al aceite y unas gotas de la esencia escogida

Podemos guardar esta crema por mucho tiempo dentro de un frasco de vidrio que taparemos cuando la mezcla ya esté a temperatura ambiente. Si la crema resultante nos ha quedado muy grumosa o poco homogénea, podemos poner el frasco a baño María y revolver hasta que quede más homogénea.

Contraindicaciones

No usar en irritaciones abiertas de piel y ojos. Por otra parte, en embarazo existe el riesgo de que tomándola por vía oral pueda estimular las contracciones uterinas, con riesgo de un aborto involuntario.

Fuentes:

www.plantas-medicinales.es/calendula-la-flor-maravilla/

www.unlugarecologico.com/2012/05/propiedades-y-usos-de-la-calendula.html