Ayuda a tu cuerpo a recuperarse del daño de la celiaquía

La celiaquía es catalogada como una enfermedad autoinmune que ocurre cuando el cuerpo no puede digerir gluten.

La celiaquía es catalogada como una enfermedad autoinmune que ocurre... seguir leyendo

La celiaquía es catalogada como una enfermedad autoinmune que ocurre cuando el cuerpo no puede digerir gluten. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, centeno, cebada, avena y todos los productos que los contengan.

En los celiacos, el gluten interfiere con la descomposición y absorción de nutrientes, al ir dañando las vellosidades intestinales (o villi) encargadas de la absorción de nutrientes en el intestino delgado.

Mientras más se demore una persona en diagnosticar y tratar su celiaquía, más riesgos puede correr; por el contrario, mientras antes pueda tratar la enfermedad, mejor. Vivir con celiaquía y no saberlo puede acarrear diferentes enfermedades: anemia por deficiencia de hierro, osteoporosis u ostopenia, infertilidad y abortos espontáneos, intolerancia a la lactosa, enfermedades asociadas a la deficiencia de vitaminas y minerales, desórdenes del sistema nervioso periférico, insuficiencia pancreática o biliar, linfomas intestinales y manifestaciones neurológicas (ataxia, ataques epilépticos, demencia, migrañas, neuropatía, miopatía, etc.).

Causas

La ciencia ha intentado encontrar las causas de esta enfermedad, elaborando varias teorías. La medicina moderna la atribuye a la genética, pero poco y nada se sabe acerca de los genes específicos que ponen a la persona en riesgo de sufrir de celiaquía. Lo único cierto es que, desde que el trigo se comenzó a consumir en más cantidad, la enfermedad celiaca ha ido en aumento.

Un estudio que utilizó muestras de sangre congeladas en 1950 correspondientes a reclutas de la fuerza aérea norteamericana, ha demostrado que la intolerancia al gluten es cuatro veces más común ahora que en 1950. Este descubrimiento contradice la idea convencional de que el notorio aumento en diagnósticos de intolerancia al gluten se debe a mayor conciencia y detección temprana. En vez, apuntaría a cómo ha progresado la dieta moderna, incorporando cada vez más alimentos derivados del trigo. Adicionalmente, el trigo moderno es muy distinto al que nuestros ancestros comían, y la proporción de gluten se ha disparado como resultado de la hibridación.

¿Cómo podemos recuperar la salud intestinal?

Como reza el dicho popular “el tiempo lo cura todo”. Pero ¿qué pasa si hemos sufrido de celiaquía o intolerancia al gluten por décadas y queremos sentirnos bien hoy? Aparte de la dieta sin gluten, ¿existe algo que se pueda hacer para promover el proceso de curación?

Después de un diagnóstico de celiaquía, la mayoría sale de la consulta del doctor con la instrucción de adherirse a una dieta estricta sin gluten. Y eso sería todo. Y mientras es genial poder tratar una enfermedad sólo con la alimentación, evitando los medicamentos, también es importante saber qué herramientas hay a disposición.

La cantidad de tiempo en que una persona demora en sanar naturalmente varía dependiendo de varios factores, particularmente la edad. En niños puede tomar de tres a seis meses, en adultos, varios años.

Suplementación sugerida

Se ha descubierto que suplementar con glutamina, probióticos y ácidos grasos omega 3 (en ese orden) funciona muy bien. Veamos por qué:

-La glutamina es el aminoácido más abundante en el cuerpo. Es una proteína que está involucrada en más procesos metabólicos que cualquier otra. Funciona como una fuente de combustible para las células que recubren el intestino y promueve la recuperación de aquellas células dañadas por el gluten.

-Los probióticos son bacterias vivas que mejoran el equilibrio microbiano intestinal y dan salud en general. La inflamación o la presencia de toxinas en el intestino perturban este equilibrio entre las bacterias buenas y malas. Por lo tanto, es bueno tomar probióticos para restaurar el equilibrio saludable y ayudar a la remoción de toxinas creada por la sensibilidad al gluten o la celiaquía. Los probióticos vienen en cápsulas, tabletas, líquidos o polvos y contienen muchas cepas de bacterias. Es importante asegurarse de que contengan: Lactobacillus acidophilus, Lactobacillus bifidobacterium, Streptococcus thermophilus y Lactobacillus bulgaricus. Además, puedes tomar kéfir o yogur de pajaritos.

-Los ácidos grasos omega 3 no son fabricados por el cuerpo y deben ser consumidos a través de la alimentación. Los podemos encontrar en pescados y suplementos. La no absorción de este nutriente puede ocasionar graves consecuencias para la salud. Estas grasas ayudan a reducir la inflamación y a mantener sanos el corazón, el cerebro, la piel y la función ósea. Se recomienda consumir 1.000mg de EPA y 1.000mg de DHA diariamente de un producto de calidad, que sea bajo en mercurio y toxinas.

Además:

  • Las enzimas digestivas ayudan al cuerpo a deshacer la comida para digerir y procesar proteínas, grasas y carbohidratos. Deben tomarse de cualquier fuente, con el estómago vacío, 20 minutos antes de las comidas o meriendas. Suplementar con enzimas digestivas que contengan proteasas y peptidasas puede ayudar con la celiaquía.
  • Algunas fórmulas herbales antiinflamatorias también pueden ayudar a desinflamar y promover la curación: cúrcuma, aloe vera, jengibre y boswellia (en fórmulas o directamente de la planta).

Si no logra mejorar, es importante considerar:

  • Hay algunas personas que no muestran resultados con una dieta sin gluten. Esto se debe principalmente a que pequeñas cantidades de gluten aún se siguen filtrando en la alimentación, escondidas entre medicamentos, aditivos (almidón modificado, preservantes) y estabilizadores a base de trigo.
  • Puede ocurrir también que en la preparación de alimentos haya contaminación cruzada. Muchos productos a base de maíz o arroz se fabrican en lugares donde también se procesa trigo. Para algunos, ésta puede ser la clave de su mejoría. En ese caso, lo recomendable es no consumir ningún tipo de alimento procesado.
  • En casos extremos, algunas personas podrían necesitar nutrientes por vía intravenosa, como es el caso de los celiacos refractarios, cuyos intestinos están tan dañados que no absorben nada.

Es importante ayudar al propio cuerpo proporcionando las condiciones ideales para la curación. Que sea lo más libre de gluten posible con abundante apoyo nutricional, mucha paciencia, haciendo ejercicio y tomando medidas para generar un ambiente libre de tensión.

Fuentes:

www.news.wisc.edu/22157

www.naturalnews.com

-The Use of Digestive Enzymes in Specific Digestive Disorders M. Mamadou, PhD.: naturalmedicinejournal.com/journal/2013-09/use-digestive-enzymes-specific-digestive-disorders

articles.mercola.com/sites/articles/archive/2009/07/23/why-is-wheat-gluten-disorder-on-the-rise.aspx

Por Paulina Pizarro

(Publicado originalmente en El Guardián de la Salud, edición 122, en su versión impresa)