Alivio rápido para la crisis alérgica y antihistamínicos naturales

Equipo Soluciones y El Guardián de la Salud

Hay varias terapias naturales usadas tradicionalmente, que son practicadas por los profesionales de la salud natural para ofrecer alivio en el momento de un ataque de alergia. A continuación, algunas de las que se usan más comúnmente:

Aceites aromáticos. Algo que muchos recordamos es a la abuela preparando en un recipiente, sus baños de vapor con aceites esenciales para despejar la congestión nasal. Las esencias más útiles para este propósito son el romero (Rosmarinus officinalis), el eucalipto (Eucalyptus globulus) y el árbol de té (Melaleuca alternifolia). Agrega 10 gotas del aceite que elijas en un recipiente con agua caliente, luego cubre tu cabeza con una toalla y aspira profundo el vapor. Otro método para usar en caso de apuros es que pongas unas gotas de aceite en un pañuelo que puedas llevar contigo, guardado en una bolsa, y olfatear cuando lo necesites.

Condimentos específicos. Consumir especias de la familia de los picantes como ají, merquén o incluso wasabi puede ayudar temporalmente a despejar la congestión nasal. Úsalas como ingredientes en tus platos. Se encuentran fácilmente disponibles, por lo que aprovecha sus excelentes propiedades.

Cúrcuma: ayuda a bloquear la inmunoglobulina, lo que reduce los síntomas de la rinitis y de las alergias (puedes leer más información sobre la cúrcuma en edición 103, página 39 de El Guardián de la Salud).

Rábano picante: La Dra. Sylvia Goldfarb, autora de “Allergy Relief” sugiere que pongas una pequeña fuente con rábano picante en tu velador durante la noche. Esto te ayudará a respirar mejor.

Cebolla: un efectivo secreto consta es partir una cebolla y absorber profundamente su olor, sobre todo cuando viene una rinitis. Sus propiedades se deben a su aporte de sulfuro y quercetina (presente también en el ajo, las uvas moradas, el té verde y la ortiga, y en menor proporción en manzanas, cerezas, peras, espinacas, repollo, avena y mangos).

Jengibre: remedio casero muy bueno para tratar la rinitis alérgica. Sus propiedades antiinflamatorias, antivirales, antibacterianas e inmunomoduladoras ayudan a aliviar los síntomas de secreción y congestión nasal. A una taza con agua hirviendo, añade un trocito de raíz de jengibre o una cucharada de jengibre rallado. Deja reposar. Cuela y bebe dos veces al día para aliviar los síntomas.

Sprays nasales. Como una alternativa más natural a los sprays nasales químicos puedes hacer uno en casa mezclando ½ cucharadita de sal, una pizca de bicarbonato de sodio y 1 taza de agua filtrada tibia, que puedes envasar en una botella de tamaño mediano. Este spray nasal salino te ayuda a eliminar la mucosidad, la irritación de los senos nasales y a aliviar las membranas.

Digitopuntura. En muchos tipos de terapias orientales ancestrales se utiliza la aplicación de presión en puntos específicos del cuerpo para aliviar diversos síntomas. Algo simple que puedes hacer para aliviar la congestión nasal es apretar la piel entre el pulgar y el dedo índice y presionar hacia el nudillo del dedo índice. Mantén la presión por dos minutos mientras respiras profundo, luego repite en la otra mano.

 

Antihistamínicos naturales

Estos nutrientes y plantas tienen un efecto antihistamínico y, por tanto, pueden reducir la hinchazón, inflamación y comezón, mediante el bloqueo de los efectos de la histamina, disminuyendo y eliminando así los síntomas de la alergia.

Vitamina C: Es un potente antihistamínico natural. A diferencia de los fármacos comerciales que bloquean la histamina, la vitamina C rompe sus moléculas. Las dosis usadas en nutrición ortomolecular en caso de crisis son altísimas y muy efectivas, siempre que la persona tenga sus manos y pies calientes.

Magnesio: Este mineral es de gran ayuda en ataques alérgicos cuando se tienen las manos y los pies fríos. Como preventivo aumenta el consumo de alimentos que contengan magnesio como plátano, almendras, harina integral de trigo y arroz integral, y evita el consumo de productos de pastelería (principalmente la industrial), café, alimentos enlatados, bebidas gaseosas, tabaco y productos con harina blanca, ya que agotan las reservas de magnesio. 

Ortiga: Se cree que la Urtica dioica retarda la producción del químico inflamatorio histamina por parte del organismo, pero sin dejar la boca seca u otros efectos secundarios comunes de los antihistamínicos farmacéuticos. Preparación: a una taza de té verde o blanco agrega una rama de ortiga con su raíz, una hoja de eucalipto y unas hojas (no la flor) de manzanilla. Divide el preparado en tres partes y tómalo  durante el día.

 

Recuerda que estas medidas de alivio son para aquellos momentos en que los síntomas de alergia te causen malestar. Las curas naturales y el alivio permanente vienen por medio de la prevención; es decir, no es necesario esperar hasta tener las molestias para recurrir a los remedios. Empieza antes para evitar que los síntomas aparezcan o, por lo menos, para hacer que se presenten más suaves y soportables. La prevención debe ser parte de un todo para mejorar el sistema inmunológico y la salud de nuestro tracto digestivo. Esto, por medio de la corrección de la dieta, la inclusión de nutrientes esenciales, la reducción de la exposición a químicos irritantes en nuestros alimentos y medio ambiente, y la disminución de factores de estrés tanto físicos como mentales, en nuestros pensamientos o recuerdos inconscientes (revisa la pág. 34 de Revista Soluciones Nº 11).

 

Para más información puedes consultar la Revista Soluciones Digital nº 11 pinchando AQUÍ.

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