Alimentos Anti-Cáncer que no pueden faltar en tu despensa

Equipo El Guardián de la Salud

 

El cáncer se caracteriza por un crecimiento de células anormal y sin control. Para prevenir o combatir naturalmente esta enfermedad, es importante que nos preocupemos de llevar una dieta balanceada que incluya vitaminas, minerales, fibra, proteínas y ácidos grasos esenciales, ya que de esto dependerá en alto grado la formación de tejidos sanos, así como la restauración de la energía y del equilibrio fisiológico que necesitamos.

Existen súper alimentos que debido a su alto contenido nutricional, nos pueden ayudar tanto a evitar como a retardar el progreso de esta temida enfermedad. Por esto es importante conocer sus propiedades e incluirlos en nuestra alimentación, logrando así reducir ampliamente las posibilidades de desarrollar cáncer y otras enfermedades degenerativas.

Agua:  No es un alimento pero necesitamos de ella, ya que mantiene vivas nuestras células, regula muchas funciones y ayuda a eliminar toxinas por la orina y las heces. Es importante encontrar una fuente pura, ya sea filtrando el agua potable (tratada con químicos como cloro, flúor, etc.) o utilizando agua de alguna fuente natural.

Aceite de oliva extra virgen: Según estudios, su alto índice de ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico) disminuiría el gen productor del cáncer de mama y protegería contra el cáncer de colon. Su poder antioxidante reduce el desgaste de los tejidos, disminuyendo el envejecimiento de la membrana celular. Recuerda consumirlo crudo, sin someterlo a cocción.

Ajo y cebolla: Ambos contienen alicina, compuesto rico en azufre que actúa como depurador del hígado, eliminando las sustancias tóxicas que se acumulan en la sangre y los tejidos. El ajo disminuye las células cancerígenas sin dañar las células sanas.

Algas: Tienen un alto contenido de minerales, vitaminas y aminoácidos. Refuerzan el sistema inmunológico y son depurativas. Las algas son una comida habitual en países como Japón, que tiene una baja incidencia de cáncer de mama.

Almendras: Son un potente anticancerígeno, por su alto contenido de vitamina B17 (laetril). Esta vitamina es un agente que destruye sólo las células cancerígenas, no las sanas, y se encuentra particularmente en las semillas de manzanas, y la semilla que viene dentro del cuesco de frutas como damascos, duraznos y cerezas. (Ve más información en página 27 Revista Soluciones Nº3)

Berenjenas: Al igual que otros vegetales de color violeta, posee propiedades antioxidantes, por lo cual es recomendada para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y cáncer. Al parecer, su consumo inhibiría el crecimiento de células cancerosas en el estómago.

Arroz integral: Por su alto contenido de fibra soluble mejora la digestión, disminuyendo el contacto de partículas irritantes con la mucosa intestinal, lo que reduce las probabilidades de cáncer de colon.

Betarragas: Es una buena fuente de folatos, sustancias derivadas del ácido fólico que ayudan a mantener las células sanas, y también de selenio, un potente antioxidante. Su color morado se debe a las betaínas, que actúan como regenerador celular.

Cítricos: Como naranjas, piñas y limones, son ricos en antioxidantes y estimulantes del sistema inmune como la vitamina C. Además, contienen flavonoides, sustancias que han demostrado inhibir el crecimiento de células cancerígenas.

Champiñones:  Son ricos en cobre, manganeso, potasio, selenio, zinc y proteínas. Son una buena fuente de fibra, mejorando la digestión y protegiendo frente al cáncer de colon y enfermedades cardiovasculares. En la medicina tradicional china se usan para reforzar el sistema inmune.

Coles: Brócoli, repollo, coliflor y repollitos de Bruselas –así como también berro y rabanito– poseen propiedades anticancerígenas, ya que contienen sustancias protectoras. Refuerzan las defensas, eliminan los radicales libres y protegen las células.

Frutillas:  Ricas en hidratos de carbono, potasio, vitamina C y fibra. Ésta última acelera el tránsito intestinal, reduciendo el tiempo de contacto de sustancias nocivas con el tejido intestinal, lo que previene o mejora el estreñimiento y reduce el riesgo de cáncer de colon. Además, poseen efectos antioxidantes.

Frutos del bosque (berries):  Moras, arándanos, maqui y frambuesas, poseen un gran poder antioxidante. El arándano contiene ácido elágico, capaz de bloquear la producción de enzimas que necesita la célula cancerosa para multiplicarse y producir tumores.

Frutos secos: Como nueces y pasas. Tienen propiedades antioxidantes y son una fuente muy rica de ácidos grasos insaturados, vitaminas B y E, fibra, calcio, selenio y zinc. Pero su consumo debe ser moderado, debido a su alto contenido en azúcares naturales.

Legumbres: Son muy ricas en fibras que ayudan a prevenir el estreñimiento y el cáncer de colon. Además, tienen vitamina B1 y B2, ácido fólico, minerales (potasio, magnesio, hierro, calcio, zinc y selenio) y son fuente de proteínas.

Linaza: Contiene altos niveles de fibra y constituye la fuente más abundante de ácidos grasos omega 3 vegetal. Tanto la fibra como el Omega 3 pueden reducir el riesgo de cáncer. Además, contiene lignanos, estrógenos vegetales que protegerían contra cánceres de sensibilidad hormonal tales como el de mama, endometrio y próstata, al interferir con el metabolismo de las células sexuales. La linaza es uno de los granos más saludables que nos proporciona protección contra muchas enfermedades degenerativas.

Manzana: Contiene quercetina, flavonoide que protege contra la acción de los radicales libres, siendo un antídoto contra el cáncer y las enfermedades del corazón. También contiene pectina, un tipo de fibra soluble que actúa favoreciendo la eliminación de toxinas a través de las heces. Recuerda: cada vez que te comas una manzana, come también sus pepitas, que son fuente de vitamina B17.

Melón:  Es rico en carotenos, que ayudan a prevenir la aparición de cáncer. Las poblaciones que consumen esta fruta en abundancia presentan bajos índices de esta enfermedad.

Miel: Es rica en vitaminas, minerales y aminoácidos. Es un poderoso agente antimicrobiano, y contiene antioxidantes que frenan la aparición de radicales libres, responsables del envejecimiento y del padecimiento de algunas enfermedades.

Pescado: Importante fuente de ácidos grasos omega 3, que además de ser beneficiosos para el corazón y las arterias, también protegen contra la aparición de ciertos cánceres (especialmente colon, próstata y mama). Además, el omega 3 puede reducir el tamaño de los tumores, al impedir el crecimiento de células cancerosas o disminuir la probabilidad de que éstas se reproduzcan en alguna otra parte del organismo.

Pimentón: Es una excelente fuente de vitamina C. Contiene licopeno que, al igual que la vitamina C, constituye uno de los mejores antioxidantes encargados de descontaminar el organismo y liberarlo de la influencia negativa de los radicales libres. De acuerdo a estudios, otro componente del pimiento, la capsaicina, podría reducir el desarrollo de células cancerígenas.

Soya: Es rica en proteínas y aminoácidos, y es un potente anticancerígeno. Estudios han demostrado que las isoflavonas (estrógenos vegetales) de la soya, detienen el crecimiento de las células cancerosas, especialmente en el cáncer de mama, próstata, útero y colon.

Té verde: Es un poderoso antioxidante, anticancerígeno y antibiótico, gracias a sus altos niveles de polifenoles que actúan atrapando los radicales libres. Especialmente útil en cáncer de páncreas, colon y estómago.

Tomate: Es rico en vitaminas A y C, y potasio. Le debe su color al licopeno, que posee propiedades anticancerígenas, ya que reduciría las probabilidades de cáncer de próstata, pulmón, estómago, vejiga, mama y cuello del útero. El glutation, que se encuentra principalmente en la piel del tomate, es otro componente con propiedades antioxidantes.

Uva negra: Constituye uno de los principales alimentos desintoxicantes. El extracto de semillas de uva retarda la aparición de cáncer de mama, próstata y colon. El principal responsable de esta propiedad es un flavonoide presente en la piel de la uva negra llamado resveratrol, un potente antioxidante. Así que recuerda: cada vez que consumas uvas, consume también sus pepitas.

Yogurt de pajaritos: Contiene lactobacilos, sustancias beneficiosas que renuevan la flora intestinal, formando una barrera natural contra las bacterias nocivas. Evita el estreñimiento al facilitar la digestión, lo que disminuye la incidencia de cáncer al colon. Si no puedes producirlo tú mismo, consume entonces el yogurt natural, sin colorantes ni endulzantes.

Zanahoria: Es rica en calcio, sodio, potasio y magnesio, además de betacaroteno, precursor de la vitamina A. Su color naranjo se debe a la riqueza de este antioxidante que es muy reparador, siendo especialmente valioso para reforzar los tejidos pulmonares, lo que mejora la oxigenación e impide así el desarrollo de células nocivas.

Piña: La piña también se utiliza para el tratamiento de cáncer. Contiene una enzima digestiva llamada bromelina que es uno de los agentes naturales más poderosos en la lucha contra el cáncer y otras condiciones crónicas. Las células cancerígenas usan un recubrimiento de proteína para envolverse a sí mismas y evitar ser detectadas por el sistema inmunológico. Las enzimas de proteasa, estimuladas y reguladas por la bromelina, ayudan a destruir las cadenas de proteína alrededor de los racimos de cáncer, de manera de que el cuerpo pueda destruir las paredes del tumor en desarrollo y frustrar así el inicio del cáncer.El extracto de bromelina también se encuentra en forma de suplemento. Si lo tomas junto con las comidas, puedes ayudar a la digestión de las proteínas; y si lo haces con el estómago vacío, podrías prevenir un posible desarrollo celular cancerígeno.

 

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