Albahaca: rica, aromática y con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas

Esta aromática y deliciosa hierba es capaz de restringir el crecimiento de numerosas bacterias tales como la Escherichia coli, y su aceite esencial es efectivo incluso en aquellas bacterias que se han hecho resistentes a los antibióticos comunes (propiedad que también comparte el tomillo).

Esta aromática y deliciosa hierba es capaz de restringir el... seguir leyendo

La albahaca es la perfecta unión entre rico y saludable. Sus fragantes hojas se usan para preparar el sabroso y aromático pesto, una mezcla de albahaca, nueces, ajo, aceite de oliva y queso parmesano.

Perteneciente a la misma familia de la hierbabuena, hay más de 60 variedades de albahaca que difieren levemente en apariencia y sabor.

La Ocimum basilicum como es denominada científicamente, crece en muchas regiones del mundo, pero es nativa de India, Asia y África.

El nombre de “albahaca” deriva de la antigua palabra griega basilikohn, que significa “de la realeza”; esto refleja las actitudes de la cultura antigua hacia una hierba que consideraban muy noble y sagrada.

Perfil nutricional

La albahaca es una excelente fuente de vitamina K y manganeso; muy buena fuente de cobre, vitamina A (en forma de betacaroteno) y vitamina C; y buena fuente de calcio, hierro, ácido fólico, magnesio y ácidos grasos pro-omega 3.

Beneficios para la salud

La investigación sobre la albahaca ha mostrado efectos únicos de protección de la salud gracias a dos compuestos básicos: los flavonoides y los aceites volátiles de la hierba.

-Protección del ADN más propiedades antibacterianas

La matriz única de compuestos activos llamados flavonoides presentes en la albahaca protege las estructuras celulares y los cromosomas de la radiación y el daño por oxidación.

Estudios de laboratorio muestran la efectividad de la albahaca en restringir el crecimiento de numerosas bacterias tales como la Escherichia coli, y su aceite esencial es efectivo incluso en aquellas bacterias que se han hecho resistentes a los antibióticos comunes (propiedad que también comparte el tomillo).

Mientras que los científicos están ahondando en esta materia para desarrollar preservantes naturales de alimentos, tiene sentido incluir albahaca y tomillo en más recetas, particularmente con alimentos que no se cocinan como las ensaladas. Agregar tomillo y albahaca fresca a su vinagreta no solo realzará el sabor de sus verduras frescas, sino que también hará que sean seguras de consumir.

-Efectos antiinflamatorios

El componente eugenol de los aceites volátiles de la albahaca ha sido objeto de amplio estudio, ya que esta sustancia puede bloquear la actividad de una enzima en el organismo llamada ciclooxigenasa (COX). Muchos medicamentos antiinflamatorios no esteroidales que se venden sin receta, incluyendo la aspirina y el ibuprofeno, actúan inhibiendo esta misma enzima. Así, este efecto inhibidor califica a la albahaca como un alimento “antiinflamatorio” que puede proporcionar importantes beneficios curativos junto con alivio sintomático, para personas con problemas de salud como artritis reumatoide o con condiciones inflamatorias intestinales.

-Nutrientes esenciales para la salud cardiovascular

¿Quiere enriquecer el sabor y los beneficios cardiovasculares de su salsa para pasta? Añada una buena porción de albahaca. La albahaca es una fuente muy buena de vitamina A (a través de su concentración de carotenoides como betacaroteno). El betacaroteno es un antioxidante que no solo protege las células epiteliales (las que forman el revestimiento de numerosas estructuras corporales como los vasos sanguíneos) del daño de los radicales libres, sino que también ayuda a prevenir que los radicales libres oxiden el colesterol en el torrente sanguíneo. Esto es importante, ya que solo después de haber sido oxidado el colesterol se acumula en las paredes de los vasos sanguíneos, iniciando el desarrollo de la aterosclerosis, cuyo resultado final puede ser un ataque al corazón o un derrame cerebral.

El daño de los radicales libres es un factor que contribuye en muchas otras condiciones, incluyendo asma, osteoartritis y artritis reumatoide. El betacaroteno presente en la albahaca puede ayudar a disminuir la progresión de estas condiciones, y proteger a la vez a las células de daños adicionales.

Cómo elegir y almacenar

En lo posible prefiera la albahaca fresca, ya que conserva mejor sus propiedades. Guárdela en el refrigerador envuelta con toalla de papel levemente humedecida. También se puede congelar, entera o picada, en recipientes herméticos. Como una alternativa práctica, puede congelar albahaca picada mezclada con agua o caldo en cubetas de hielo, para luego usarla en sopas. La albahaca seca se debe conservar en un recipiente de vidrio, en un lugar seco y oscuro, donde puede conservarse en buenas condiciones por hasta 6 meses.

Consejos para preparar y cocinar

Dado que los aceites de la albahaca son muy volátiles, es mejor agregar la hierba cerca del final de proceso de cocción, para que retenga al máximo su esencia y sabor.

Algunas ideas fáciles:

-Combine albahaca fresca picada con ajo y aceite de oliva para hacer una variedad de pesto libre de lácteos con la que puede untar rodajas de pan integral, y servir con pasta o salmón, por ejemplo.

-Disfrute del sabor de Italia preparando una ensalada con tomate, trozos de queso mozzarella y hojas de albahaca.

-En una licuadora prepare una salsa con aceite de oliva, cebolla y albahaca fresca, y agregue a la sopa de tomates.

-Disfrute de una taza caliente de tonificante té de albahaca. Ponga en una taza hojas de albahaca picadas, agregue agua hirviendo y deje reposar por unos 8 minutos. Evite endulzar y beba caliente.

Fuente: www.whfoods.com

(Publicado originalmente en la edición 152 de El Guardián de la Salud, en su versión impresa)